Gendarmería sienta base en modelo galo
Embajador en Francia dice que la corporación debe ser altamente capacitada y cercana a la gente
CIUDAD DE MÉXICO, 28 de abril.- La Gendarmería Nacional de México –basada en más de 200 años de experiencia francesa– tendrá tres pilares clave para ser exitosa en nuestra latitud: recursos suficientes que redituarán en un cuerpo numeroso y de formación militar, eficaz y bien remunerado contra la criminalidad; capacitación y profesionalismo intensos; y una vinculación “de cariño” con y para la comunidad a la que sirve.
Ese nuevo organismo también deberá contar con atribuciones judiciales en el fuero común, pues la mayor parte de su labor se daría en espacios rurales o suburbanos; transparencia total en el manejo de su presupuesto; y que esa interactuación e información con la gente evite, de raíz, cualquier asomo de corrupción, estima Agustín García-López Loaeza, nuevo embajador de México en Francia.
“Son fuerzas bien pagadas que, además, como van involucrándose con la comunidad, también empiezan a tener ese cariño y empieza a haber relación que se da dentro de la propia sociedad rural a la que pertenecen. En un ambiente así, hay una mucho menor propensión a la corrupción”, refiere.
El diplomático habla con Excélsior una vez investido en el Senado como tal y sostiene que una vez definido el modelo de Gendarmería Nacional por parte del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, a él le corresponderá como parte de sus responsabilidades coadyuvar para que la experiencia gala en este aspecto pueda servir a la comunidad mexicana.
Al frente de nuestra representación en París, García-López Loaeza es sabedor del desafío que encara: una vez superado el controvertido caso de Florence Cassez –suscitado en la pasada administración–, hay que “relanzar la relación bilateral” y laborar para los intereses nacionales en la quinta economía mundial, a pesar de que Europa padece una severa crisis financiera traducida en desempleo, inseguridad e incertidumbre global.
Luego de la visita que hiciera el entonces presidente electo, Enrique Peña Nieto, se procedió a trabajar en ventanas de oportunidad para inversiones francesas en nuestro país en sectores estratégicos, lo mismo en el sector aereonáutico, el químico-farmacéutico, transportes, agropecuario y alimentario, entre otros.
“Toda crisis significa una oportunidad. Debemos y podemos aprovecharla”, alerta el diplomático de carrera y destaca que se conformará una comisión de alto nivel impulsada por los dos gobiernos en donde participarían empresarios de ambos países, académicos, actores culturales “para repensar la alianza México-Francia en el futuro”, la cual deberá concretarse con resultados medidos por más inversión y mayor comercio.
Repasa una numeralia “triste”: 1% de nuestro comercio exterior es con Francia, la segunda economía de Europa. “Es nuestro socio número 16 a nivel mundial y el sexto en el viejo continente”, apunta García-López Loaeza y recuerda que a la fecha hay más de dos mil millones de euros invertidos en México con más de 90 mil empleos directos.
Ahora, añade, la idea que impulsará desde la embajada será la configuración de cadenas productivas franco-mexicanas y toma el ejemplo del sector aeronáutico, en donde ya hacemos motores para aviones y se podrían establecer alianzas con otras empresas galas para construir y desarrollar otros insumos de este ramo productivo.
Aprovecha Agustín García-López para reflexionar sobre el caso Cassez: “hay que darle la vuelta a la hoja”, dice, sobre todo si se toma en cuenta que la respectiva resolución fue adoptada al más alto nivel del Poder Judicial mexicano y ésta ha sido respetada cabalmente por el gobierno de Enrique Peña Nieto.
“Lo que hay que hacer ahora, es mirar hacia adelante”, sostiene.
Pondera que, a partir de la superación de este problema, “sea yo un instrumento para que la relación con Francia sea estratégica para el desarrollo de México”, para lo cual aprovechará su experiencia recién cumplida, en su calidad de embajador de nuestro país ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), precisamente en París.
Al recuperar el tema de la Gendarmería, el embajador recalca que en el caso de México “falta una coordinación entre las policías federales, municipales y se necesita algo que las aglomere. En este caso, la Gendarmería “sería la forma de tener en las áreas rurales y suburbanas una presencia federal que pudiera apoyar a la municipal”.
Orgulloso y honrado de ocupar ahora la silla que engalanara a nuestro país con personajes de la talla de Octavio Paz, Carlos Fuentes, Manuel Tello o Jorge Castañeda, Agustín García-López Loaeza habla de su futuro:
“Yo soy un servidor de México, para eso estoy aquí. Espero que mis hijos tengan ese legado. Tengo la camiseta, daré todo lo que tengo, toda mi capacidad, toda mi experiencia profesional, mi visión, mi amor por México, por servir a este país”.
