Estadunidense dirigía desde prisión trueque de drogas por armas de alto calibre
Shawn Bisnauth dirigía desde prisión compras y trueque de armas de alto calibre por fentanilo, metanfetaminas y cocaína que distribuía en Estados Unidos.

Un estadunidense dirigía desde prisión, con el uso de un celular, compras y trueque de armas de alto calibre por fentanilo, metanfetaminas y cocaína que distribuía en Estados Unidos.
El sujeto, Shawn Bisnauth, de 38 años, se declaró culpable y esta semana fue sentenciado a 25 años de prisión –sin celular--. Sin embargo, este miércoles tuvo una audiencia para asignarle un abogado de oficio que se encargue de una apelación.
Bisnauth estaba preso en una cárcel de Carolina del Sur, y desde su celda, mediante llamadas de celular, organizaba compras de armas de fuego de alto calibre al menudeo y ordenaba concentrarlas en el sur de Texas, donde proponía trueques del armamento por drogas que luego eran distribuidas en Carolina del Sur.
De acuerdo con documentos de la corte de la jueza Nelva González Ramos, el traficante compraba armas de 50 milímetros, capaces de perforar vehículos blindados, para intercambiarlas por drogas a carteles sin identificar.
En el proceso judicial, “el tribunal escuchó que, entre 2022 y 2024, Bisnauth dirigió la operación de compra de armas desde una prisión estatal de Carolina del Sur utilizando un teléfono celular de contrabando”, informó la fiscalía en Corpus Christi.
Al dictar sentencia, el tribunal declaró a Bisnauth responsable de entregar armas de fuego a miembros de cárteles en México. La condena impuesta se cumplirá consecutivamente al resto de su condena estatal”, agregó.
El tribunal determinó que las compras de armas al menudeo fueron legales, aunque sin identificar las ganancias o beneficios de las personas que las compraron. En cambio, fueron ilegales por la intención de trueque de las armas por drogas y la coordinación desde la cárcel, así como el uso del celular fueron ilegales.
Bisnauth se declaró en mayo culpable de adquisición con intención ilegal y tráfico de armas. Pero ahora que ha sido sentenciado a 300 meses de prisión federal a partir de que termine su sentencia estatal, el preso eligió apelar.