Centroamérica vive su Primavera Árabe
Manifestaciones hacen temblar a los gobiernos de cinco países de la región, dijeron analistas en una conferencia que se realizó en EU

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de julio.- Movimientos masivos de protesta por ciudadanos “cansados de la corrupción y del coqueteo con el autoritarismo” comienzan a sacudir estructuras de poder en varios países centroamericanos, afirmó el diario El Nuevo Herald.
El movimiento, que algunos analistas describen ya como “el principio de una primavera de descontento en la región”, fue analizado durante un reciente seminario en Miami, Estados Unidos, donde los participantes aseguraron que la intranquilidad iniciada en Guatemala alcanza ya también a Honduras y Nicaragua y parece extenderse a El Salvador y Panamá.
La conferencia, bajo el título La democracia no tiene fronteras, fue organizada por la Organización No Gubernamental Demos y el Miami Dade College.
De acuerdo con el reporte de Antonio María Delgado, las sociedades “comienzan a ser mucho más exigentes sobre la conducción de sus
países”.
En el reporte de El Nuevo Herald, Juan Mata Guevara, obispo de la Diócesis de Estelí, en Nicaragua, indicó que “las organizaciones civiles se vienen organizando para contestar los abusos de los gobiernos”.
Advirtió que la institucionalidad en Nicaragua “está corroída, y así es como nuestro gobierno se ha vuelto permeable a la corrupción, por su falta de transparencia que se manifiesta en su empeño en el centralismo”.
El Nuevo Herald precisó que “el epicentro del movimiento está en Honduras y Guatemala”, donde decenas de miles de jóvenes “han comenzado a protestar organizadamente contra la corrupción”.
Para Julio Lingorria, embajador de Guatemala en Estados Unidos, la corrupción es el factor más corrosivo para las democracias en América Latina.
El reporte del Herald consideró que “la corrupción, no obstante, es la hija ilegítima de muchos padres, que van desde el funcionario que se deja corromper y el empresario inescrupuloso que lo corrompe a cuenta de sobornos que paga para obtener favores, hasta una sociedad que tradicionalmente le ha prestado poca atención al tema”.
Según el recuento, la crisis en Guatemala comenzó a mediados de abril, cuando las autoridades desmantelaron una red de funcionarios que cobraban sobornos para evadir el pago de aranceles.
En pocos días, millares de personas se sumaron al movimiento, que llevó a la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti, recordó.
El descontento se trasladó a Honduras, donde la ciudadanía protesta contra la corrupción en el Instituto Hondureño de Seguridad Social, que según datos citados por el diario, ha costado unos 330 millones de dólares al país, amén del inadecuado abasto de medicinas que habría ocasionado unas 2,800 muertes en cinco años.