Un extraño enemigo 2: una reflexión sobre nuestra historia

Daniel Giménez Cacho protagoniza la segunda temporada de esta serie, que devela los entretelones de la política mexicana de hace más de 50 años

thumb
elenco de la serie Un extraño enemigo

Daniel Giménez Cacho expone en la segunda temporada de la serie Un extraño enemigo, una reflexión acerca de nuestra historia para entender el México que habitamos en el presente.

Para el actor es prudente y necesario mirar al pasado y cuestionar lo que pasa hoy. Eso hace la serie dirigida por Gabriel Ripstein, de seis episodios, que está disponible en Prime Video, y que pone en perspectiva al México de hace 50 años a través de un personaje que mueve los hilos del poder desde bambalinas, durante el sexenio de Luis Echeverría, marcado por represiones sociales como El Halconazo.

Estoy contento y muy orgulloso de este trabajo, porque es una colaboración de todos los que estamos aquí a reflexionar sobre nuestra historia, que se ha hecho muy poco; se hace muy poco. Venimos de un gobierno muy autoritario en donde estaba prohibido hablar de esto. Ya hemos logrado un poco romper eso y empezar a hablar de ello. Para mí falta mucho, pero estamos colaborando nosotros con esta serie.

Hablar de la historia te sirve para entender el presente. El círculo se repite, pero ¿se repite igual o diferente? ¿Cuáles son las cosas que culturalmente llevamos, genéticamente, que no podemos salir de ellas? ¿Vamos a poder cambiar y tener un país democrático, justo, equitativo o vamos a seguir atrapados en esto? Es bueno reflexionar sobre ello, para ir generando una conciencia sobre nuestro presente y poderlo seguir mejorando”, expresó Daniel Giménez Cacho.

El actor exploró en el personaje de Fernando Barrientos —inspirado en el militar, político y policía mexicano Fernando Gutiérrez Barrios (1927-2000)—, el nuevo subsecretario de Gobernación del sexenio, no al hombre mediático, sino al que decidió escalar posiciones, entre telones, prácticamente sin ser visto, pero con la clara convicción de formar parte de las decisiones que marcaron al país, para bien o para mal.

En la trama, tras sobreponerse a la pérdida de un hijo, Barrientos defiende su posición en el nuevo gabinete, hasta que la traición política de Echeverría lo alcanza y con ella rompe extraoficialmente con el sistema, operando en la sombra el submundo político y criminal del país.

Fue muy interesante, ver el poder que se puede ejercer estando detrás de quien está dando la cara. Desde la primera temporada, yendo ahora a la segunda, hablamos de que este personaje que hago yo, hubiera querido ser un político, pues le parecía poca cosa ser un policía, de baja categoría. Siente una aspiración de figurar.

Fracasa en su plan, pero empieza a entender cómo detrás del poder se es más libre para mover los hilos. Me encanta, porque es alguien que va entendiendo y se va modificando. Es muy inteligente para moverse.

Estoy ilusionado en hacer la tercera y la cuarta temporada, ir por sexenios para ver cómo evoluciona este personaje y llega a ser un pilar de la moral y la cultura política. Eso es muy interesante, cómo se estructura el gobierno, desde dentro, y con qué herramientas se cuenta para mantener lo que llamaban ‘la paz social’, a costa de qué y cómo; torturando, matando adversarios, eliminando la disidencia, controlando. Esa fue una de las partes que nos garantizó ‘la paz social’, una de las partes de control, la policía política que hubo durante todo el priismo”, reflexionó.

*En el siguiente enlace encontrarás las noticias de Última Hora

thumb
Visita nuestra Última hora