Sexo, pudor y lágrimas 2, abre abanico de posibilidades del amor
Los protagonistas que en 1999 abordaron la guerra de sexos, dan la estafeta a una nueva generación de actores, quienes a través de esta segunda parte que se estrena en HBO Max revisan las relaciones amorosas

CIUDAD DE MÉXICO.
En 1999, Sexo, pudor y lágrimas expuso en la guerra entre hombres y mujeres, así como las expectativas y problemáticas de las relaciones amorosas y sexuales. 23 años después, la segunda entrega, a estrenarse el 4 de febrero, dará continuidad a las historias de los personajes, el impacto y las consecuencias de sus actos, y abrirá la conversación a las nuevas maneras de amar.
El filme de 1999 revolucionó la narrativa del cine mexicano al abordar tales temas, de una manera abierta, exponiendo la seducción, la sexualidad y la amistad de sus personajes.
La cinta logró amplia audiencia, fue expuesta durante 27 semanas en las salas y superó los 118 millones de pesos.
En 2000 obtuvo cinco premios Ariel a Mejor Guion para Antonio Serrano, su director; Mejor Música compuesta para cine, para Aleks Syntek; Mejor Actriz para Susana Zabaleta, Mejor Ambientación y Mejor Diseño de arte; además del Premio de la Audiencia en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara.
Para la secuela, ahora dirigida por Alfonso Iñiguez y con el mismo tema musical, pero interpretado por Alejandra Guzmán, a estrenarse por HBO Max el 4 de febrero, se unen nuevamente en la pantalla sus protagonistas Cecilia Suárez, Susana Zabaleta, Mónica Dionne, Víctor Huggo Martin y Jorge Salinas, con referencias a Demian Bichir.
Se suman Naian González Norvind, José Ángel Bichir, Ximena Romo, Victoria Volkova y Paco Rueda, quienes dan paso a la nueva visión del sexo, pudor, lágrimas y amor.
“Lo delicioso es que ahora presenta a dos generaciones diferentes, pero me gusta que sea con la misma importancia, porque el presentarlas hacia un público que creció con nosotros y darles a entender que estos hijos son los que piensan de esta manera, es decirles que los tenemos que respetar para seguir siendo familia.
“Si no nos respetamos, las familias se separan. Son otras formas de amar. El amor tiene tantos vértices que no vamos a acabar de entenderlos nunca. Si hay un Sexo, pudor y lágrimas 3 vamos a seguir preguntándonos las otras formas de amar. Tenemos que aprender a respetar qué necesita el ser humano para poder ser feliz. Ese es el planteamiento de esta película, cómo aprender a respetar”, expresó Susana Zabaleta en entrevista con Excélsior.
Víctor Huggo Martin destacó que lo que conecta a ambos filmes es la reflexión acerca del verdadero amor.
“Habla del auténtico amor y esto tiene que ver con aceptar al otro, quien sea y como sea. Eso conecta a las generaciones y al tiempo”, dijo.
Ambos actores hablaron de cómo se enfrentaron de nueva cuenta a sus personajes.
“Nos confrontó hacia una realidad increíble que es el paso del tiempo. Veo ahora a mi personaje forjado en sus creencias y toda una mamá. Siento orgullo, porque enfrentó el paso del tiempo con un marido, unas creencias, un amor que no se equivoca. Tenía problemas sexuales, ideológicos y ahí está esa pareja, a pesar de la hija, a pesar de quién fuera”, detalló Zabaleta.
Víctor Huggo señaló para su personaje sólo tuvo que reflejarse con 20 años más. “No tuve que hipotetizar, sino sólo ver lo que está pasando ahora en mi vida y cómo tengo esta visión de mundo.
“Mi `personaje es impulsivo y tuvo que cultivar su paciencia, respirar y tolera, saber que tiene un marido que aprende lento. Él tuvo que aprender que el sexo es una cosa que fluye, que se siente, que tienes que soltar, porque en el momento en que piensas tanto, ya no gozas. Ese es un aprendizaje mutuo, pero tuvo que ver con que ambos querían evolucionar y estar juntos, crecer juntos, creían que eran su complemento y lo logran”, detalló Martin.
Cecilia Suárez compartió que al principio se cuestionó si era pertinente retomar la historia, pues le parecía arriesgado.
“Luego viendo el entusiasmo de todos y lo que generaba, era imposible no ser parte de ella. Me pregunto si cuando esta generación tenga nuestra edad, va a haber la 3. Esto en 20 años será otra cosa y esa reflexión es linda, que echemos una mirada hacia dónde estábamos hace 20 años y dónde estamos hoy. Hay cosas que vez hoy de la película que te sacan de onda, que no eran temas que estaban sobre la mesa y que no estaban bien.
“Ahora que vemos hacia dónde nos hemos encaminado, da gusto ver que tenemos esa crítica. Qué bueno que podamos verlo tan amplio de las dos historias. Nos hace reflexionar ¿en 20 años dónde vamos a estar o hacia dónde queremos caminar? Es lo importante”, apuntó Suárez.
Mónica Dionne también habló del paso del tiempo.
“Al regresar a retomar esto, se te viene encima los 20 años que llevamos trabajando, te los pone como espejo. Se me hizo evidente la experiencia y ver cómo fluye 20 años después de que abordamos por primera vez a los personajes”, concluyó Dionne.
UN ENFOQUE JOVEN
Naian González Norvind destacó que su personaje está ávido de experiencias y de enamorarse.
“Es quien logra poner en palabras y cuestionar la manera en la que nos relacionamos y las diferentes formas de amar. Hay una inocencia en ella que le permite abordar las relaciones desde un ángulo muy fresco y nuevo.
“La película aborda los temas actuales y pertinentes para nuestra generación. Normaliza y madura lo que es necesario y es una película para nuestra generación y para todos, y pretende plantear preguntas más que respuestas”, dijo Norvind.
La influencer Victoria Volkova, quien debuta en cine con esta película, enfatizó la relevancia de recrear a un personaje trans en esta historia cinematográfica.
“Fue súper importante que en la película, que abrió brecha en el cine mexicano en la primera entrega, pudiera interpretar a un personaje trans de una manera dignificada y actual. Esto abrirá camino y no sólo en personas trans, sino en diversidad de personajes, en historias contadas desde una perspectiva más humana y no como una burla o un cliché. Que México haga la diferencia para Latinoamérica, me encanta”, manifestó Volkova.
Ximena Romo enfatizó la importancia de ofrecerle las nuevas aristas del amor al filme.
“Nosotros, como nueva generación, venimos a contar y cuestionarnos, a retratar acerca de las relaciones, la sexualidad y analizar qué es diferente. Lo vemos de manera distinta y las nuevas generaciones se están quitando muchos tabúes, la sexualidad ya es una gama, hay más aristas. Todo eso era muy emocionante. Fue un honor”, acotó Romo.
Paco Rueda destacó que la existencia previa del universo de esta película, lo hizo soñar, mientras que José Ángel Bichir dijo que desde que era pequeño, su tío Demian Bichir era su héroe, por lo que integrarse como parte de esta historia, le pareció un honor.
“Ser parte de este universo, es un viaje muy loco, muy fascinante, porque antes lo vi como espectador y admirador de todo el elenco y de Demian, así que es muy emocionante, porque se combina la nostalgia del pasado y la conexión con lo que sucede ahorita”, concluyó Bichir.
Sobre el director
Alonso Iñiguez señaló que fue una sorpresa formar parte de esta segunda entrega, después del parteaguas que fue la primera.
“Si la primera película habló de la guerra de los sexos, pues había esta cosa de hombres contra mujeres, que pasaba por la mente de ambos, ahora lo que tratamos fue de borrar esas líneas y plantear un abanico de posibilidades mucho más amplio respecto al amor, a las diferencias, a las decisiones que se toman al interior de las relaciones”, dijo.
Sexo, pudor y lágrimas 2 aborda, además, las relaciones entre padres e hijos y sus perspectivas de vida.
-ca-