Los (casi) ídolos de Bahía Colorada: El perdón a través de la comedia

Llega esta cinta ambientada en Sinaloa y protagonizada por Benny Emmanuel y Harold Azuara, que muestra la rivalidad de dos medios hermanos que deberán unir esfuerzos para reivindicar a su finado padre

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Los (casi) ídolos de Bahía Colorada

Romeo y Preciado saben que son hijos únicos, o eso les hacen creer, hasta que a los 16 años, tras la muerte de la madre de uno de ellos, su progenitor los presenta como hermanos. Esa rivalidad que nace entre esos jóvenes sinaloenses y que se va modificando cuando por las circunstancias se ven obligados a hacer equipo es lo que detona la historia de Los (casi) ídolos de Bahía Colorada, ópera prima de Ricardo Castro que se vale de la comedia y que reúne en la pantalla a Benny Emmanuel, así como a Harold Azuara, en los papeles protagonistas.

Coincido en que es una historia de hermandad, con que resalta todo lo que es positivo con México, pero también creo que es una historia de perdón y eso también me gusta. Es una historia de perdón de estos hermanos, perdón a ellos mismos porque los dos se la pasan fingiendo en algún punto de la historia y perdón al padre. Para mí es una historia de perdón en general, de olvidar, sanar heridas y perdonar, lo cual está muy chido porque viene acompañado de la comedia divertida”, contó a Excélsior Benny Emmanuel.

Los (casi) ídolos de Bahía Colorada, cinta producida por Mónica Lozano, se adentra en el mundo de la banda sinaloense y sirve como telón de fondo a los hermanos Romeo (Benny Emmanuel) y Preciado (Harold Azuara) a quienes se les ve cantar y ejecutar algún instrumento.

Yo decidí transportar la historia a Sinaloa porque de ahí es toda mi familia paterna y aunque yo soy chilanguísimo, crecí con toda la cultura sinaloense en mi casa. Entonces decidí que al tener también carreras de coches era buena idea hacerla en el paraíso norteño de trocas y con la banda sinaloense.  Yo teniendo este bagaje nunca había visto una película que hablara en específico de la tambora, pues casi siempre que se habla del norte se habla del trío norteño o de la música grupera, pero no de la tambora sinaloense. Así que yo le quise hacer un homenaje a mi familia sinaloense, a la música y a las trocas, que allá es la religión”, comentó el director Ricardo Castro.

Curiosamente, a Benny Emmanuel se le ha visto en proyectos que implican música, pues además de estrenar esta película se le puede ver en la serie VGLY. Para el actor de 26 años, el que se estrenen muy seguido sus proyectos musicales es una mera coincidencia, pero sí es un hecho que antes de ser actor, sentía una inclinación especial por la música. De tal suerte, en Los (casi) ídolos de Bahía Colorada se le ve, además de manejar a toda velocidad, cantar.

Sí me tocó a mí la cantada, sí soy yo y eso tiene que ver con que a mí me gusta la cantada. Me he dado la oportunidad de ampliarme en cuanto a proyectos. Desde niño me había gustado el canto y la música, es algo que guardé en el fondo de mi corazón y ahora estos dos últimos proyectos me dan chance de mostrarlo. Este personaje (Romeo) me dio la chance de cantar, amplió mi abanico actoral porque me tocó aprender del mood sinaloense y ni siquiera conocía Mazatlán, un lugar del cual ahora estoy enamorado”, acotó Benny Emmanuel.

Por su parte, Harold Azuara, a quien se le ve en la cinta con bigotito, cabello largo y atuendos de banda sinaloense, comentó que la química que hubo entre Benny y él se debe a que desde hace tiempo son muy buenos amigos e incluso llegaron a vivir juntos. No obstante, para este proyecto se valió de su propia experiencia de vida para reflejar la rivalidad entre dos medios hermanos. 

Entendí muy bien esa rivalidad porque tengo medios hermanos y es raro. No sé cómo explicarte cómo fue trabajar con Benny, pues para mí era poder platicar con mi amigo, hacer lo que me gusta con mi amigo y fue muy divertido, no fue nada complicado”, acotó Azuara.

Con respecto a las escenas de acción en los coches y de algunas secuencias al interior de los mismos, Benny rememora que filmar eso, con altas temperaturas, fue algo que jamás olvidará.

Todas las escenas en las que estamos dentro del auto, nada, pero absolutamente nada de eso es maquillaje. Había un rollo con los ojos, ya que nos ponías bloqueador para protegernos, pero a las 12 del día, dentro de ese coche, el sudor con bloqueador se corría a los ojos y nos ardía. En algún punto fue duro, pero siempre como soldados, aguantando en el set, cómo de que no”, contó Emmanuel.

Los (casi) ídolos de Bahía Colorada se estrenará mañana en un circuito cinematográfico seleccionado.

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