“La Conquista fue un rotundo fracaso”
El presidente Andrés Manuel López Obrador conmemoró ayer los 500 años de la caída del imperio azteca a manos de los españoles

CIUDAD DE MÉXICO.
“La Conquista fue un rotundo fracaso”, afirmó ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador en la ceremonia de conmemoración de los 500 años de la caída de Tenochtitlan, ocurrida el 13 de agosto de 1521.
Luego de citar la conclusión del historiador Enrique Semo, de que en 1518 había en Mesoamérica y en Aridoamérica 11 millones de habitantes y, 87 años después, en 1605, la población apenas llegaba a un millón 75 mil personas, agregó que “este desastre, cataclismo, catástrofe, como se le quiera llamar, permite sostener que la Conquista fue un rotundo fracaso.
¿De qué civilización se puede hablar si se pierde la vida de millones de seres humanos; y la nación, el imperio o la monarquía dominante no logra en tres siglos de colonización ni siquiera recuperar la población que existía antes de la ocupación militar? En suma, la Conquista y la colonización son signos de atraso, no de civilización, menos de justicia”, añadió el mandatario.
Agregó, además, que, en el mundo actual, no se deben tolerar las invasiones en nombre de la defensa de la democracia o de los derechos humanos de una nación.

En el acto protocolario, realizado en el Zócalo de la Ciudad de México, estableció que las lecciones del aniquilamiento de pueblos y culturas y el desastre económico que acarrean deben servir de lección a quienes tienen la tentación de invadir o de conquistar otra nación.
La gran lección de la llamada Conquista es que nada justifica imponer por la fuerza a otras naciones o culturas un modelo económico, político y social o religioso en aras del bien de los conquistados o con la excusa de la civilización.
Ojalá todos hagamos el compromisorio de la no repetición, de no repetir los mismos errores, y horrores. Pongamos fin a esos anacronismos y esas atrocidades. Nunca más una invasión, una ocupación y una conquista; aunque se emprenda en nombre de la fe, de la paz, la civilización, de la democracia, de la libertad, o más grotesco aún, en nombre de los derechos humanos. No debemos aceptar que el poder militar, la fuerza bruta triunfe sobre la justicia”, sentenció.
En su discurso, el Presidente se refirió a que la derrota de los mexicas hace 500 años se debió a diversos factores, entre los que destacó las enfermedades que diezmaron a los habitantes de la ciudad y la estrategia militar de los españoles.

La masacre, las enfermedades y la esclavitud tuvieron un efecto tal que los pueblos indígenas no volvieron a recuperar su tamaño a lo largo de los 300 años de la Colonia.
Las conquistas, las invasiones, las guerras siempre serán un riesgo para la humanidad; además del agravio principal, traen consigo afectaciones culturales, sociales, y daños colaterales. Suele pasar que la ambición y la tristeza viajan, viven y duermen juntas.
Políticos, monarcas y hombres de Estado no deben omitir estas lecciones que surgen de amargas realidades, y se convierten en enseñanzas mayores”, comentó el jefe del Ejecutivo federal.
Reconoció que, pese a que la Colonia terminó hace 200 años, persisten vicios como el racismo y el clasismo, y deben ser combatidos por todas las formas posibles.
La jefa de Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, destacó que esta conmemoración debe servir para abrir el debate acerca de la idea de lo civilizatorio.
Al evento acudieron los secretarios de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma; Jamescita Mae Peshlakai, senadora en Arizona (EU); Kahsennenhawe Sky-Deer, jefa del Consejo Mohawk en la comunidad Kahnawa:ke; y Beatriz Gutiérrez Müller, esposa de López Obrador.

Fotos: AFP/ Elizabeth Velázquez/ DPA/ Mateo Reyes
LA CAÍDA DE UN IMPERIO
Decenas de personas participaron ayer en una manifestación, en el marco de los 500 años de la caída del imperio azteca a manos de los conquistadores españoles.
Las calles de la capital española fueron el escenario para mostrar mantas con la leyenda “No nos conquistaron”, que evocaron la cruenta batalla que se llevó a cabo el 13 de agosto de 1521, que puso fin a una gran cultura y marcó el nacimiento de la Nueva España.
-Redacción

LO MEXICA, ENTRE LUCES Y COLORES
Ayer se realizó la primera proyección de Memoria luminosa, en la Maqueta Monumental instalada en el Zócalo capitalino. En 15 minutos, se narra la historia de la civilización mexica en un juego de luces y colores. El espectáculo de videomapping atrajo a cientos de personas. La maqueta, que es un modelo a escala del Templo Mayor y forma parte de las actividades para conmemorar los 500 años de Resistencia Indígena, estará montada hasta el 1 de septiembre. Anoche, la sana distancia fue la gran ausente.
-Wendy Roa

En el marco de los 500 años de la caída del imperio mexica, el Museo reabre con una muestra sobre las ciudades gemelas. Fotos: Cortesía INAH
Museo del Templo Mayor revisa Tenochtitlan y Tlatelolco
El Museo del Templo Mayor inauguró ayer la exposición temporal Tenochtitlan y Tlatelolco. A 500 años de su caída, con lo que reabre sus puertas.
La apertura de la muestra fue presidida por Diego Prieto, director del INAH, que dijo que “el 13 de agosto de 1521 no significó la consumación de la Conquista, sino el inicio de su expansión”. Y agregó que, por tal razón, debe reflexionarse sobre las estrategias de resistencia de los pueblos indígenas a lo largo de estos 500 años.
Por su parte, Patricia Ledesma, directora del museo y cocuradora de la exposición junto con los arqueólogos Eduardo Matos y Judith Alva, explicó que ésta “enfatiza la manera en que Tenochtitlan y Tlatelolco, las ciudades gemelas, decidieron compartir un trágico y heroico final hace cinco siglos, a pesar de las rivalidades fratricidas que habían protagonizado”.
Matos detalló que la exposición, que permanecerá hasta 19 de marzo de 2022, tiene por objetivo desmitificar hechos de la Conquista.
-Redacción

Grupos de danzantes dieron color ayer a la reinauguración de la escultura dedicada al último emperador azteca. Foto: Cortesía Cultura CDMX
INAH y Cultura CDMX entregan estatua de Cuauhtémoc
A 500 años de que el último huei tlatoani del imperio mexica, Cuauhtémoc, se entregara a Hernán Cortés para no prolongar la agonía de su pueblo, la secretaria de Cultura capitalina Vanessa Bohórquez, el alcalde de la demarcación, Néstor Núñez, y Diego Prieto, director del INAH, reinauguraron ayer el monumento dedicado a su memoria, ubicado en Insurgentes y Paseo de la Reforma.
La funcionaria enfatizó que la figura de Cuauhtémoc “pervive en nuestra memoria como el joven fuerte y valeroso, entregado a la defensa de su ciudad y de su gente, de la misma forma en que la resistencia indígena sigue presente”.
Bohórquez recordó aquel 13 de agosto de 1521, cuando el último tlatoani azteca decidió entregarse a los conquistadores después de que Cortés sitiara Tenochtitlan durante 75 días, hasta dejar a su pueblo sin alimento ni bebida.
Detalló que, en su memoria, como “símbolo de valentía y dignidad en la defensa de Tenochtitlan”, le fue erigida una estatua de bronce de 5 metros de alto, con un peso de 4.2 toneladas, la cual fue inaugurada el 21 de agosto de 1887 en una plaza del Paseo de la Reforma y en 1949 se cambió a su lugar actual.
-Redacción
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