La LIV Golf se estrelló con el fracaso: La millonaria liga saudí anuncia su cierre definitivo

Después de gastar más de 5,000 millones de dólares, el circuito abandonó su plan de reestructuración y avanzará hacia la liquidación de sus activos tras quedarse sin respaldo financiero

John Rahm se despide de Tokio (Foto: Reuters)
John Rahm fue una de las principales figuras de la PGA que emigraron al LIV Golf.Reuters

El proyecto que buscaba desafiar el dominio del PGA Tour llegó a su final. LIV Golf anunció que dejará de buscar una reestructuración financiera y avanzará hacia un cierre ordenado de sus operaciones, después de que fracasara el plan para lanzar una nueva versión de la liga, conocida como LIV 2.0. Ahí jugaban los golfistas mexicanos Abraham Ancer y Carlos Ortiz.

La decisión fue comunicada este jueves 5 de noviembre por los abogados de la organización durante una audiencia ante un tribunal de bancarrotas en Nueva Jersey, Estados Unidos. La liga, que se acogió al Capítulo 11 en septiembre, ya no seguirá adelante con el proyecto que pretendía mantenerla en funcionamiento mediante una nueva estructura de propiedad e inversión.

El rescate de 300 millones de dólares que no llegó

El principal obstáculo para la continuidad de LIV Golf fue la falta de financiamiento. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), que había respaldado económicamente el circuito desde su creación en 2022, dejó de comprometer recursos para sostenerlo más allá de la temporada 2026.

Durante estos años, el fondo soberano saudí destinó más de 5,000 millones de dólares al proyecto, una inversión que permitió ofrecer contratos millonarios a figuras del golf y premios muy superiores a los habituales en otros circuitos.

La organización buscó una salida mediante un acuerdo de financiamiento de 300 millones de dólares con BC Partners Credit. El plan contemplaba una recapitalización y un modelo en el que los jugadores tendrían una participación mayoritaria en la nueva estructura.

Sin embargo, las partes no consiguieron cerrar los términos de la operación ni reunir el respaldo suficiente de los golfistas. BC Partners retiró su apoyo y la propuesta de LIV 2.0 quedó sin una vía viable para concretarse.

Jon Rahm y Tyrrell Hatton, entre las bajas del proyecto

La falta de compromisos de jugadores importantes también debilitó el intento de relanzamiento. Entre las figuras que se alejaron de la propuesta de LIV 2.0 estuvieron Jon Rahm y Tyrrell Hatton, cuya continuidad era relevante para conservar el atractivo deportivo y comercial de la liga.

El fracaso del nuevo modelo dejó a LIV Golf sin los recursos financieros ni el respaldo deportivo necesarios para sostener su proyecto a largo plazo.

Ahora, la organización buscará maximizar el valor de sus activos y atender sus obligaciones dentro del proceso judicial. La liquidación marcaría el desenlace de una de las apuestas más costosas y disruptivas en la historia reciente del golf profesional.