"Fuego en la voz": teatro y memoria frente a la violencia de Estado contra las mujeres
La obra de la dramaturga mexicana Camila Villegas se presentará en Barcelona como parte de las III Jornadas Iberoamericanas de Teatro Contemporáneo Festival Mutis, con una reflexión sobre la violencia de Estado, la memoria y la búsqueda de justicia para las mujeres en Latinoamérica.

Fuego en la voz, obra de la escritora y dramaturga mexicana Camila Villegas, que aborda la violencia de Estado contra las mujeres en Latinoamérica, se presentará el 13 de junio en el Teatre l’Estranger de Barcelona, tras ser seleccionada como parte de las III Jornadas Iberoamericanas de Teatro Contemporáneo Festival Mutis.
Dirigida por Nadia Zúñiga, la puesta en escena será interpretada por artistas migrantes radicadas en la capital catalana –Claudia Lizeth, Mónica Ixchel, Beatriz Quintana y Rebeca Hernández–, quienes darán vida a testimonios inspirados en casos de crímenes de lesa humanidad.
La pieza entrelaza las experiencias de las mujeres de Perú –Manta y Vilca–, el caso de Sepur Zarco en Guatemala y las deudas de justicia en México, como el caso de Atenco.
“Abordo abusos sexuales y esclavitud laboral en Guatemala y Perú, por parte de militares, que son condenados y sentenciados en las cortes internacionales, pero no en sus respectivos países.

“Sin embargo, en Guatemala se dio el primer caso donde, apoyadas por ONGs, las mujeres indígenas lograron que los militares fueran llevados a juicios y condenados, es decir, recibieron justicia. Lo mismo en Perú”, destaca Villegas.
“Se habla mucho de la violencia contra la mujer, pero casi siempre contamos esas historias desde un lugar desesperanzador. Y me interesaba rescatar la dimensión esperanzadora de esa búsqueda por la justicia. Pensando en el cómo sí, en el ‘es posible’, aunque no sea fácil. Para que no haya resignación o una especie de derrota previa”, agrega.
La también novelista detalla que la historia une a tres generaciones: la abuela, la hija y la nieta.
La nieta es producto de un embarazo forzado. Se narra qué sucede con ellas y cómo lo que les ocurrió altera sus relaciones y las de la comunidad donde viven. Trato de mostrar cómo, de alguna manera, el hecho de llevar a la justicia a los violadores o abusadores sana a las víctimas”.
Indica que “hay una deuda enorme de justicia, pero es posible obtenerla. No debemos permitir que las mujeres sean silenciadas; hay que darles el poder de la denuncia, que se les permita narrar su vida, adueñarse de su historia y construir su propio relato. Hay silencios que necesitan narrarse”, finaliza Camila Villegas.