Siniestro en San Pedro Xalostoc mata a 22 personas

Una pipa perdió el control y luego explotó en la vía federal México-Pachuca; la gasera y el Edomex responderán por los fallecidos, entre ellos 11 menores, y por los heridos

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Algunas de las casas de ladrillo afectadas por la explosión estaban a pocos metros de la concurrida carretera México-Pachuca, de cuatro carriles.
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A la zona se movilizaron bomberos y equipos de recate y emergencia de los municipios del Estado de México.
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El tractocamión que remolcaba las dos pipas quedó cerca de un kilómetro adelante de donde inició el siniestro.
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Helicópteros del Agrupamiento Relámpago, del Estado de México, brindaron su ayuda al trasladar a decenas de personas heridas a diferentes hospitales.
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El Ejército mexicano aplicó en Ecatepec el Plan DN-III de auxilio a la población por el desastre que dejó una explosión en ese municipio.
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Paramédicos atendieron a algunos animales afectados por el siniestro registrado a la altura del kilómetro 14 de la autopista México-Pachuca.
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Un jardín de niños también sufrió daños estructurales. La fuerte explosión cimbró el piso y causó que se quebraran cristales de ventanas.
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Al cierre de esta edición, soldados desplegados en la zona accidentada continuaban con las labores de rescate de posible víctimas.
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Luego de haber transcurrido casi 12 horas, familias ya velaban a sus hijos, padres, tíos y sobrinos. Entre las víctimas mortales hay al menos 11 niños.
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El estallido alcanzó vehículos estacionados y calcinó a 30.
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El arroyo vehicular se transformó en una clínica móvil.
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ECATEPEC, Estado de México, 8 de mayo.- Veintidós muertos, entre ellos 11 menores; 35 heridos graves, 30 autos calcinados y 45 casas dañadas era el saldo, al cierre de esta edición, luego de que se desprendió una pipa con gas LP que formaba parte de un doble remolque enganchado a un tractocamión  y que circulaba sobre la autopista México-Pachuca.

El accidente se registró a las 5:15 horas de ayer, entre los kilómetros 12+500 y 13+500, a la altura de la comunidad de San Pedro Xalostoc, cuando el vehículo modelo 2012 y con placas de circulación 361AG7 se dirigía hacia el Distrito Federal, de acuerdo con Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes federal, e información de Caminos y Puentes Federales (Capufe).

“Se zafó el segundo carro y se proyectó sin control alguno contra la barrera de contención y sobre las viviendas que se encuentran a un lado de la carretera”, señaló el funcionario.

Hasta el momento se desconoce qué provocó la explosión del carro tanque que se desprendió, pero se sabe que cruzó al otro sentido de la autopista y salió unos 300 metros de ésta, cayendo sobre viviendas de la avenida Las Torres.

Además, el fuego se extendió sobre los vehículos que circulaban en ese momento en ambos sentidos de la autopista y sobre las casas de la Cerrada Cuauhtémoc y Camino Verde.

Los estragos alcanzaron unos 500 metros a la redonda, calcinando todo a su paso, y el tractocamión, junto con la otra pipa –que siempre quedó unida a éste– quedó cerca de un kilómetro adelante de donde inició el siniestro.

En la carretera quedaron por lo menos una decena de vehículos dañados, entre ellos una combi de pasajeros con placas 860-EC-048, en cuyo interior viajaban algunas personas que quedaron calcinadas.

Sobre la Cerrada Cuauhtémoc, junto a la autopista en su sentido sur, unas 25 viviendas se incendiaron. Una de las casas, de tres pisos y con un espectacular en su techo, donde residían cuatro familias, fue de las más afectadas: por lo menos once de sus moradores perecieron.

Del lado contrario de la autopista, un lote compuesto por unas 15 casas, en su mayoría de lamina y cartón, también fue arrasado por las llamas. Ahí fue donde la pipa cayó sobre una casa, ubicada sobre avenida Las Torres, y sobre cuatro vehículos de reciente modelo, causando la muerte a por lo menos cuatro personas.

La autopista fue cerrada totalmente a la circulación, hasta que después de las 10 horas se abrió un carril de cada sentido. La cinta asfáltica fue improvisada por los cuerpos de rescate como hospital ambulante para atender y desde ahí trasladar a los lesionados, algunos de ellos en helicópteros y otros en ambulancias terrestres.

A la zona se movilizaron al menos 500 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México, bomberos de distintos municipios, policías municipales y federales; además una brigada del Ejército Mexicano y la Marina aplicó el plan DN-III.

Unas 40 ambulancias se utilizaron para trasladar a los lesionados, varias de ellas procedentes del Distrito Federal y el grupo de voluntarios Topos, con el apoyo de perros, se incorporó a las labores de rescate en la zona, así como peritos de la Procuraduría General de la República (PGR).

En conferencia de prensa conjunta, el secretario general de Gobierno del Estado de México, Efrén Rojas Dávila, y Ruiz Esparza señalaron que el tractocamión que remolcaba a las dos pipas pertenece a la empresa regiomontana Termogas y que contaba con los permisos necesarios, pero anunciaron que se realizará un peritaje para determinar las condiciones en las que circulaba.

“Se trata de una empresa con sede en Monterrey, Nuevo León, y entendemos que están trasladándose a estos lugares para asumir su responsabilidad”, dijo el funcionario local.

Desde Roma, donde se encuentra en una gira de trabajo, el gobernador del estado, Eruviel Ávila, dijo que para aquellos que sufrieron afectaciones en sus casas por la explosión, el gobierno del Estado de México habrá de ofrecerles 25 mil pesos para su reconstrucción; asimismo instruyó a la Secretaría de Educación a reconstruir una escuela que resultó con serios daños.

También anunciaron que se creará un programa de apoyo a los afectados, por lo que se entregarán láminas y materiales de construcción para arreglar las viviendas y se pagarán los gastos funerarios, y de la autopista de cobro también se hará efectivo el seguro para los deudos.

“He instruido a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, a la Secretaría de Gobernación, para que a través de Protección Civil, coadyuven y participen de los esfuerzos para las investigaciones correspondientes, pero sobre todo también para revisar las condiciones donde se encuentra esta vialidad federal y en donde en los derechos de vía hay construcciones, para que puedan desarrollarse trabajos en un futuro próximo que permitan darle a esta zona condiciones de mayor seguridad”, dijo por separado el presidente, Enrique Peña Nieto, antes de iniciar su participación en la inauguración del Quinto Foro Nacional sobre Seguridad y Justicia.

DF, en alerta

Los servicios sanitarios de la Ciudad de México recibieron  heridos del siniestro:

Al Hospital General Doctor Rubén Leñero ingresaron tres personas, dos hombres y una mujer, con quemaduras de segundo grado en diversas partes de sus cuerpos. Otras cinco personas que llegaron a esa clínica para su atención y revisión médica fueron dadas de alta antes de las 13 horas de ayer, después de ser atendidas.

El primero de los heridos ingresó a las 6:40 horas, una hora y 25 minutos después de que ocurrió el accidente, lo que detonó la alerta, principalmente en las áreas de terapia intensiva, traumatología y quemaduras.

Las autoridades sanitarias detallaron que mantenían atención especial en la evolución del estado de salud de Édgar Pacheco López, de 24 años, quien permanecía en el área de terapia intensiva.

“Presenta quemaduras en el 18 por ciento del cuerpo con afectaciones en la vía aérea. Desafortunadamente este paciente está entubado y su estado de salud se reporta como de gravedad”, dijo Román Rosales, director general de Servicios Médicos y Urgencias de la Secretaría de Salud del DF. Los otros dos pacientes ingresados son Marcela Oropeza Reyes, de 28 años, cuyo estado de salud es delicado y Silvestre Bautista Reyes, de 58 años, también delicado.

Los pacientes que fueron dados de alta son: Carlos Alberto Ramírez Yáñez de 39 años y Mario Garduño Bustos, de 45, ambos con quemaduras en ambas manos; Dulce Pacheco López de 15, con quemaduras en ambas plantas de los pies, y Natanael Flores, de 28, atendido por inhalación de humo. Según el funcionario, estas personas viajaban en vehículos particulares y de transporte público y alcanzaron a escapar de la zona de la explosión.

Siguen 15 hospitalizados

La Secretaría de Salud  federal dio a conocer anoche que 15 personas se mantenían hospitalizadas en diversas instituciones federales y locales tras la explosión de una pipa de gas en la carretera México-Pachuca.

De ellas, al cierre de esta edición, siete se encontraban muy graves, cuatro graves y cuatro más estables.

En el hospital Magdalena de las Salinas del IMSS se encontraban siete pacientes, cinco muy graves y dos graves, mientras que en el Rubén Leñero, perteneciente al Gobierno del Distrito Federal, una persona en situación estable.

En el Hospital General Balbuena permanecían dos pacientes, uno muy grave y otro grave. Otros cuatro lesionados estaban internados en el Hospital Regional de Alta Especialidad José Ma. Morelos y Pavón, en Zumpango, de ellos tres se encuentran delicados y uno grave.

En el Centro Nacional de Investigación y Atención a Quemados del Instituto Nacional de Rehabilitación había un paciente muy grave.

El informe proporcionado ayer por Salud, cerca de las 21 horas, destaca que dos personas que fueron ingresadas muy graves, una en el hospital de Zumpango y otra en Magdalena de las Salinas, que fallecieron alrededor de las 17:30 horas.

En este último se encuentran el chofer de la pipa, en calidad de detenido, así como una adolescente de 15 años a la que se le tuvo que inducir el parto. El bebé fue trasladado a la unidad de Ginecoobstetricia 3A y confían en que se le “pueda sacar adelante”.

Avenida de las Torres “era como algo apocalíptico”

Olía a quemado y podrido. Cerca de 100 metros de una calle de Ecatepec parecía más un campo de batalla, donde un ejército de trabajadores cargaba con la tragedia

Parecería improbable que algo arruinara aún más esta calle de terracería llena de montículos de basura. Se le llama la avenida de Las Torres, enclavada en la carretera México-Pachuca, donde ayer 13 horas después de haber ocurrido una explosión –que al cierre de esta edición dejó 22 muertos– volvía de a poco la energía eléctrica.

A esa hora, soldados y policías mexiquenses observaban cómo las retroexcavadoras cargaban sendas cantidades de tierra y las vertían en camiones municipales, mientras cuadrillas de trabajadores pasaban rastrillos para levantar la basura y escombros que dejó tras de sí uno de los accidentes más trágicos registrados en esa carretera.

Al abandonar la zona, ésta ya parecía un barrio fantasma.

Fuego, a 30 cm de la cama

”Era algo apocalíptico. Todo incendiado, todas las casas...  Los árboles... Se veía del otro lado de la autopista fuego, y no sabía qué pasaba.”

Ariel Santillán describe a Excélsior el momento en que se asomó desde la cocina de su casa, en el 33-C de la avenida de las Torres, en Ecatepec. El joven de 32 años es supervisor de capacitación en una empresa y se preparaba para ir a trabajar cuando escuchó el estruendo.

“Nos despertó un estruendo, primero la vibración del choque y la explosión. Estaba preparándome para ir a trabajar cuando escuché cristales de autos (quebrándose), gente gritando. Luego, un golpe seco, pero enorme. Cuando quité las cortinas de la cocina, vi el tanque de mi casa incendiándose.”

En la casa de Ariel vivían cuatro personas. Su madre y su esposo. Ariel y su hija de 10 años. La pipa que se desprendió de un remolque quedó partida a la mitad a a solo 30 centímetros de la habitación donde Ariel y su hija duermen.

Él y su familia tuvieron que escapar por la barda trasera de su casa subiéndose a una escalera vieja. La entrada de la casa era bloqueada por las llamas.

Dentro el predio de la casa de Ariel otras familias tenían su vivienda. Sus primos lejanos, una pareja joven y sus dos hijos pequeños perdieron la vida al instante.

Eran las siete de la noche y Ariel permanecía afuera de su casa a la espera de  que la aseguradora de la pipa de gas llegara para responder por los daños.

Sólo Pedro Infante sobrevivió

Jesús Anaya, de 19 años, recorría por la tarde los restos calcinados de su casa junto con funcionarios municipales y del Estado de México. Medían las colindancias de una serie de construcciones de lámina que parecían no tener principio ni fin.

En lo que era su hogar, las camas, el ropero, la mesa, la estufa, la ropa, todo desapareció. Sólo una foto de Pedro Infante sobrevivió a la tragedia, cuenta esta víctima.

Con un tapabocas, Jesús explicaba que toda su familia vivía dentro del predio donde varias casas de lámina estaban asentadas.

“Estaba durmiendo, de repente empezaba a moverse todo el techo y pensé que era un terremoto, un temblor, y como vi que se movía bien feo la lámina me pegué a la pared y me enconché, y luego me di cuenta de que había lumbre y me salí junto con la familia”.

Jesús, su mamá y su tío lograron salir antes de que su vivienda fuera consumida por las llamas. Perdieron todo.

No toda la familia de Jesús resultó ilesa.

Su tío José Luis, su esposa Claudia, su cuñada Fanny y dos de sus hijos tuvieron que ser trasladados a uno de hospitales, aunque no especificó si al Rubén Leñero o al Magdalena de las Salinas, donde eran llevadas la mayoría de los heridos tras incendiarse la pipa de gas, ayer a las 5:15 de la mañana.

Cuando anochecía en Ecatepec, Jesús, obrero, no  sabía dónde pasaría la noche. “Estoy preocupado, me preocupa la familia. Qué vamos a comer, dónde vamos a dormir.”

Salvan a un perro de las llamas

Javier y su familia viven en un inmueble contiguo a donde cayó la pipa de gas. Su casa, la 117 de la avenida de las Torres no se quemó, aunque una pieza grande de metal perteneciente a la pipa accidentada golpeó el costado del domicilio.

“Hemos visto unas grietas, hay en la planta baja dos grietas y una más grande en el cuarto de mi hermana donde golpeó directamente la pieza de metal que une el doble remolque”, contó Javier, quien trabaja en un taller mecánico.

Antes de la detonación, Javier oyó un silbido: “Escuché un silbido muy fuerte, después comenzó a temblar el piso, yo me levanté, pensé que era un temblor, pero se empezó a iluminar todo y me asomé, sentí mucho calor y me di cuenta que era una explosión y un incendio”.

Siete personas, tres de ellas niños, viven en la casa de Javier, todas salieron ilesas. El perro de la familia también fue rescatado durante el incidente. Sin embargo, nadie le ha explicado quién correrá con los gastos por los daños de la casa.

En tanto, otra vecina dijo: “Creí que se acababa el mundo, sólo pensé en abrazar a mis hijos, cuando mi esposo empezó a decir que saliéramos porque todo afuera se estaba quemando, pero la puerta estaba bloqueada con algo, después supe que era el tanque de una pipa que había volado desde el otro lado de la autopista. Maria de La Paz también vive en la avenida las Torres, en San Pedro Xalostoc. Ella y su familia huyeron por la ventana.

Mueren padres e hijos

José Cruz, empleado de 52 años, vive al lado de la casa más afectada por el accidente de la pipa. En su domicilio no hubo daños. Se trata del mismo predio marcado con el número 33, aunque la construcción es completamente independiente.

Como todos los vecinos de la colonia Xalostoc, Pedro escuchó primero un fuerte golpe y sintió cómo se cimbraba. Al igual que la mayoría pensó que se trataba de un temblor. Cuando salió al patio observó llamas por lo que decidió salir a la calle donde vivió el caos.

“En el patio de mi casa vi unas llamaradas altas y supuse que era mi carro, y sí era el carro y cuando salí me llevé una impresión muy fuerte porque eran varias casas incendiándose”, narró.

José vive con su esposa e su hijo y admite que fue muy afortunado ya que ningún integrante de su familia resultó lesionado y su casa está intacta. No obstante, narra que cuatro familiares de su esposa, la familia Silva, murió en el incidente. Se trata de una pareja y sus dos pequeños hijos.

José perdió su automóvil para ir al trabajo. Se trata de un Nissan modelo March 2013, con placas de circulación 770-YPY del Distrito Federal, el cual se incendió y quedó completamente calcinado.

“Llegó la aseguradora y ya vieron el asunto, pero estoy esperando a que Protección Civil o alguna autoridad retire mi auto porque está calcinado.”

Hasta el cierre de esta edición 22 personas habían perdido la vida en el accidente causado por una pipa; 11 de ellos eran niños.

Termogas: sí pagaremos

La empresa, que no surte el combustible, sino sólo lo traslada, asumirá los daños causados en la México-Pachuca, dice líder del ramo.

Octavio Pérez, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas), aseguró que la empresa Termogas involucrada en el accidente donde perdieron la vida 22 personas, se responsabilizará del choque y explosión en la carretera México-Pachuca.

En entrevista telefónica, Pérez dijo que la empresa, cuya razón social es Mercantil Distribuidora S.A. de C.V., transporta gas LP en el centro del país de las estaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) a terceros, mientras que en algunas ciudades del norte lo hace hasta a usuarios finales.

Explicó que estas pipas dobles tienen una capacidad de transportación de 90 toneladas de gas LP, 45 toneladas en cada una y son llenadas a 90 por ciento de su capacidad, como lo indica la normativa vigente.

Cumplía tanque con norma

“Esa unidad, por sólo transportar gas de una terminal de Pemex, cumplía con todas las normas aplicadas, tenía su dictamen de la norma 012 de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, pesos y dimensiones, su título de transporte de la Dirección de Gas LP, de la Secretaría de Energía. No era una pipa pirata ni clandestina, sino de una empresa constituida y legalmente establecida; te puedo asegurar que no llevaba sobrepeso”, dijo Pérez.

“No sabemos qué pasó. Termogas no tiene operaciones como distribuidor en el centro del país, sino como transportista, pero todos los daños serán resarcidos”, dijo.

El accidente en la México-Pachuca ocurre a poco más de que en abril de 2012 murieran 50 personas en dos accidentes carreteros, en los que estuvieron involucrados tractocamiones, uno en la México–Toluca y el segundo en la de Álamo-Potrero del Llano, en Veracruz.

De acuerdo con legisladores, integrantes de la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados es urgente que se apruebe la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, con la cual se logrará detener de manera importante el alto nivel de accidentes carreteros en los que intervienen camiones de carga, ya que se impediría que unidades con 20 años de servicio circulen por las autopistas del país.

Datos de la SCT indican que cada año se registran 30 mil accidentes en carreteras del país, en 15 mil se han visto involucrados vehículos de autotransporte federal, de los cuales 900 son unidades de doble remolque.

Lupa a la NOM-012

Para evitar accidentes por sobrepeso, desde 2012 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes redujo el peso máximo permitido para los vehículos doblemente articulados o con doble remolque.

Hasta entonces, se podían tener hasta 4.5 toneladas de peso adicional al máximo permitido para los camiones de carga.

Para comprobar que no rebasan el límite permitido los camiones de carga deben contar con un comprobante del peso.

Organizaciones como la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga y la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos reconocieron también hace un año que se debe suspender el uso del doble remolque, o fuelles, por la inestabilidad que tienen carretera.

Rufino H. León, titular de la Setravi, adelantó que se establecerán horarios para que este tipo de transporte de doble remolque pueda circular por la ciudad. Desde 2005, el GDF ha intentado regular el paso de ese transporte de carga por calles de la capital.

En tanto autoridades pusieron el foco de atención en la revisión de la NOM-012 de pesos y dimensiones, que establece los límites de peso y carga.

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