¿Continuidad o lo de siempre?
A pesar del esperado arranque del Apertura de la Liga MX, el tema que ocupa estos días los medios de comunicación es la polémica sobre de la continuidad de Juan Carlos Osorio. En este caso, independientemente de mi opinión sobre el rendimiento deportivo del Tri bajo las ...
A pesar del esperado arranque del Apertura de la Liga MX, el tema que ocupa estos días los medios de comunicación es la polémica sobre de la continuidad de Juan Carlos Osorio.
En este caso, independientemente de mi opinión sobre el rendimiento deportivo del Tri bajo las órdenes del colombiano, que entiendo que ha tenido altas y bajas como todos los procesos anteriores, me gustaría reflexionar en otro sentido.
Están siendo muy criticados Decio De María y Memo Cantú por sostener —por ahora— al entrenador. Me pregunto; ¿los que cuestionan no son los mismos que en muchas oportunidades se quejaron de la inclinación que han tenido históricamente nuestros federativos para cambiar de técnicos en un mismo ciclo mundialista? ¿No claman por correr a Osorio algunas de las voces que se alzaron para sostener que era una barbaridad quitar a Vucetich sin darle chance de jugar el repechaje antes de Brasil 2014?
Es obvio que Osorio y su cuerpo técnico deben hacer una profunda autocrítica sobre el funcionamiento futbolístico de la selección, pero como aficionados y comunicadores, deberíamos actuar con la misma madurez que les reclamamos a los protagonistas.
Hay cuestiones que yo tampoco me explico cuando veo jugar a la selección. Gustos al margen, una de las características que obligatoriamente debe tener un entrenador es la de colocar a los jugadores en el lugar del campo donde más veces puedan desarrollar las acciones que mejor realizan. Si un futbolista registra diez acciones de juego, tres las hará muy bien, dos de forma correcta, otras tres más o menos y dos muy mal. Su ubicación en la cancha potenciará o perjudicaría su accionar. Como ejemplificaba el maestro Menotti, tan sencillo como colocar el refri en la cocina, el wáter en el baño y el televisor en la sala. A veces pareciera que Osorio tiene problemas para aplicar esta máxima futbolera.
¿Pero, por qué no darnos la oportunidad de probar con algo que casi nunca hicimos? Hablo de mantener un técnico durante los cuatro años del proceso mundialista.
La realidad es que la expectativa y exigencia que genera el Tri no es directamente proporcional con la historia de los resultados obtenidos. A la selección le exigimos, como obligación, alcanzar objetivos que nunca antes se lograron. Lo entiendo, está bien, el potencial de nuestro futbol y la grandeza de la afición lo amerita, pero, porque no probar una receta que no intentamos generalmente…, acompañar un proceso sin poner tantos palos en la rueda.
La sorpresa en el arranque de la Liga MX fue Tigres. No sólo por la contundencia y el pirotécnico debut del ecuatoriano Valencia, sino por el cambio del parado de un supuestamente inflexible Tuca Ferretti. ¿Por qué pasó a jugar con línea de tres, cuatro medios y tres delanteros? Muy sencillo; porque tiene los jugadores para poder hacerlo. Sin las características de Damm y Aquino sería imposible. Como siempre, independientemente del dibujo táctico, lo más importante son los futbolistas.
