El día del arquero
En algunos países de Sudamérica, donde las frases futboleras están incorporadas al vocabulario popular, la expresión “el día del arquero” se utiliza para graficar un momento que nunca llegará. Pero a juzgar por lo que está pasando en el mercado europeo, este día ...
En algunos países de Sudamérica, donde las frases futboleras están incorporadas al vocabulario popular, la expresión “el día del arquero” se utiliza para graficar un momento que nunca llegará. Pero a juzgar por lo que está pasando en el mercado europeo, este día tan postergado, parece haber arribado.
La personalidad con la que se ha venido desempeñando Keylor Navas hizo olvidar el culebrón del pasado verano, cuando en un episodio confuso, inexplicablemente, De Gea no pudo incorporarse al Real Madrid. La operación, pactada en 55 millones de euros, estuvo a un fax de distancia de concretarse. ¿Qué pasó para que el traspaso no se concrete? Sólo los protagonistas saben la verdad.
Pero este año, a juzgar por los últimos acontecimientos, parece ser que el mercado de los porteros entró en estado de ebullición.
Los Citizens de Guardiola pagaron 40 millones de euros al Benfica por Ederson, un cancerbero brasileño de 23 años que todavía no ha sido convocado con la canarinha. Jordan Pickford, el joven portero del Sunderland, fue traspasado al Everton de Ronald Koeman por casi 35 millones de dólares.
Pero la joya de la corona, y que al parecer puede ser protagonista de una novela que pudiera durar más de un año, es Gianluigi Donnarumma, el joven portero italiano por el cual suspira el Real Madrid y muchos grandes del Viejo Continente. Por lo pronto, el Sub 21 italiano, aconsejado por Mino Raiola, el excéntrico representante que, con un estilo totalmente opuesto, amenaza el reinado del portugués Jorge Mendes, ha decidido no renovar contrato con el Milán.
Hace unas semanas, en el periódico El País, Andoni Zubizarreta, quizás una de las voces más legitimadas para opinar sobre este tema en el mundo de futbol, reflexionaba: “Es un síntoma de cómo está el negocio. Creo que los porteros, como seres diferentes en esto del futbol y que sólo parecían que eran valorados por especialistas en ellos, son los últimos que se han incorporado al mercado en mayúsculas”.
Además de las características obvias relacionadas con el reglamento, que vuelven al arquero un jugador con peculiaridades únicas, a través del tiempo, las capacidades necesarias para desempeñarse en el puesto han vivido una evolución que no se ha dado en otras posiciones. El portero se ha vuelto un jugador de campo más, sobre todo en los conjuntos que apuestan por la tenencia del balón. Para generar las superioridades necesarias para que un equipo salga jugando y no divida la pelota, la participación del arquero es fundamental. Para ello, los guardametas no sólo deben contar con condiciones técnicas con los pies que antes no necesitaban, sino también un entendimiento mucha más profundo del juego.
Así como el volumen de futbol se genera en el centro del campo, independientemente de la filosofía de cada equipo, los partidos se ganan y se pierden en las áreas.
Parece ser que, después de años de injusticia comparativa entre porteros y jugadores ofensivos, el día del arquero llegó para quedarse.
