Dos caras...

A nadie que tenga una marca profesional de 480 y con la capacidad para ganar títulos mundiales en cinco distintas divisiones hasta convertirse en el deportista mejor pagado de la actualidad, se le podría negar el reconocimiento, pero… Floyd Mayweather se sube mañana, ...

A nadie que tenga una marca profesional de 48-0 y con la capacidad para ganar títulos mundiales en cinco distintas divisiones hasta convertirse en el deportista mejor pagado de la actualidad, se le podría negar el reconocimiento, pero… Floyd Mayweather se sube mañana, según él, por última ocasión a un cuadrilátero para enfrentar a Andre Berto para derrotarlo, con lo que este personaje interpreta en este momento como boxeo, y que, con respeto a los expertos en la materia, a millones de personas NO nos gusta. Luego de la pelea contra Manny Pacquiao se dijo extrañado por la reacción del público que criticó su mínima intención de verse como un peleador seduciendo a la multitud por su valor para derrotar a buena lid a su adversario y, con ello, justificar a sus mercadólogos que vendieron a manos llenas aquella inútil frase de “La pelea del siglo”…

Desde ese entonces para acá, Mayweather debe estarse dando cuenta de que la gran masa le podría cobrar y no precisamente con dinero lo que el llamado Money no les ha entregado boxísticamente, que esa habilidad para no ser golpeado, terminará por decretar su sentencia que consiste en perder el reconocimiento absoluto a sus méritos y dejarlo tan sólo en el peleador que se volvió muy rico exponiendo muy poquito. Duro sí, pero también muy factible.

Su llegada a Las Vegas, Nevada, en otras ocasiones glamorosas y multitudinarias, se convirtió hace unos días en discreta. En la venta de boletos para el compromiso de mañana de plano aceptaron, los que organizan, que no ha sido como en otras ocasiones. Por supuesto que no. Ahora no se inundó al mundo boxístico con toda aquella parafernalia publicitaria.

Con toda seguridad recuerdan aquella etapa en la que lanzó improperios a Pacquiao, algunos un poco más allá de lo que una promoción suele necesitar, sus constantes quejas del filipino que no aceptaba someterse al método antidoping que para

Mayweather y su grupo era requerido para poder hacer la pelea. Bueno, pues como dice el refrán: “No hagas cosas buenas que parezcan malas”… el pasado miércoles en reportes de la cuenta de Twitter de Sports Illustrated apareció una información que señalaba que el peleador estadunidense se puso dos intravenosas que contenían mezclas distintas de vitaminas tratando de contrarrestar una aparente deshidratación (vitaminas no prohibidas), pero que, al hacerlo, violó reglas de la Agencia Mundial Antidopaje, porque con ello podría haber ocultado otras sustancias no permitidas. Para pasar el momento recibió una carta de exención por parte de la Agencia Antidoping de su país.

La constante aparición de Mayweather recostado sobre montañas de dinero o bien sus extravagancias en la compra de artículos de superlujo podrían haber opacado para siempre sus valores como pugilista y, por supuesto, restarle brillantez a la posibilidad que tiene el Pretty Boy de empatar la marca histórica que dejó Rocky Marciano como legado de 49-0 entre los completos.

Algunos dicen que sólo dejará de combatir unos meses para evitar negociar con Showtime otro contrato y poder contratarse libremente con quien mejor le pague, en suma, son dos caras las que nos muestra este polémico pugilista millonario…

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