Tigre
Escribo la presente colaboración desde uno de los polos de desarrollo turístico más importantes de nuestro país, Los Cabos, en Baja California Sur, en el marco del gran torneo de golf del PGA Tour, el World Wide Technology Championship, que se ha mudado desde la Riviera ...

Pablo Carrillo
La neurona
Escribo la presente colaboración desde uno de los polos de desarrollo turístico más importantes de nuestro país, Los Cabos, en Baja California Sur, en el marco del gran torneo de golf del PGA Tour, el World Wide Technology Championship, que se ha mudado desde la Riviera Maya hasta la punta sur de la península bajacaliforniana, un cambio radical, pero muy sustentado en la inmensa cantidad y calidad de campos de golf que en este hermoso sitio existen.
Los Cabos es una belleza que recibe miles de visitantes para el turismo deportivo, pues es un paraíso del golf, con 18 campos maravillosos, también para la pesca y el buceo. Es muy gratificante observar cómo se han construido inmensos y maravillosos hoteles de las grandes cadenas mundiales de la más alta calidad en este desarrollo turístico, y a ello se ha unido el que los mejores diseñadores de campos de golf, como Jack Nicklaus, Greg Norman, Robert Trent Jones III y, ahora, el inmenso Tiger Woods, para pasar a la historia dejando esos increíbles recintos para el deporte de los bastones. Es todo un espectáculo observar el contraste de los tonos ocres del desierto con el verde esmeralda de los campos de golf, que se entreveran entre la vegetación cactácea, todo ello enmarcado por el azul profundo del mar de Cortés y el océano Pacífico, un paisaje único y espectacular.
La decisión para los organizadores del torneo, encabezados por Joe Mazzeo, resultó compleja, pues hubo que mudarse desde Quintana Roo hasta Baja California Sur, varios miles de kilómetros de diferencia, pero creo que han dado en el clavo, pues es un evento que llegó para quedarse, máxime que han elegido el campo Cardonal, primero en la historia teniendo como diseñador al gran Tiger Woods, una leyenda del deporte mundial.
Debo confesarles que el martes por la tarde, en el marco de la ceremonia de inauguración, evento que he tenido el gusto de conducir hace ya más de 10 años, con honores a la bandera, palabras de los directivos, presentación del trofeo y demás formalidades, todos nos sorprendimos, pues, sin estar en el guion, el gran Eldrick Tiger Woods llegó acompañado de las personalidades del PGA Tour, los desarrolladores de Diamante, sede del torneo, así como por los patrocinadores de WWT. Vaya sorpresa mayúscula y agradable, se hizo un silencio total. Me costó mucho trabajo no perder la concentración al tener a unos metros en primera fila al ídolo del golf, al mismísimo Tiger, pero, a petición expresa de los organizadores, no mencioné nada en la conducción, sólo lo veía que fijamente estaba al pendiente del todos los detalles de dicha ceremonia, me puse nervioso y, francamente, me quedé con las ganas de expresarle mi infinita admiración.
Gracias, Tiger, a Los Cabos y a México les ayuda inmensamente tu presencia.