Maneja tu vida
Espero que esta nueva tragedia deje una lección en las generaciones jóvenes.
Hace ya cosa de más de 10 años, mi buen amigo Rubén García Novoa, piloto de automovilismo, múltiple campeón nacional, compañero de transmisiones de automovilismo en Imagen, hace más de 20 años, me convocó a colaborar en un proyecto denominado Maneja tu vida, dirigido, sobre todo, a los jóvenes estudiantes de preparatoria y universidad, para intentar concientizarlos sobre la enorme responsabilidad que implica conducir un auto. En ese tiempo, la incidencia de accidentes fatales con jovencitos al volante era inmensa; ha disminuido, pero aún es muy grande. En muchos de los casos, intoxicados por alcohol y otras sustancias, generaban un amplio porcentaje de historias de terror.
Recordé esa maravillosa labor que, con el sólo hecho de haber salvado una vida, ya cumplió su objetivo, que era precisamente, salvar vidas, evitar percances, hacer conciencia del gran riesgo que implica la mezcla de alcohol y velocidad. Todo ello surgió en mis pensamientos a la luz del terrible percance fatal que sufriera ayer el gran jugador del Liverpool Diogo Jota, aclarando que no se conocen las circunstancias exactas que generaron el grave accidente que le costó la vida a él y a su hermano, André Silva, pero que, a decir de las autoridades españolas, en este caso la Guardia Civil, el percance se produjo por alta velocidad, así como por el probable estallamiento de una llanta, situación que generó el percance, así como el posterior incendio que calcinó a los hermanos y el auto, un Lamborghini Huracán, que Jota había rentado. Por todos lados, una situación trágica que, seguramente, y con una menor velocidad, quizá se pudo evitar. Han sido muchos los percances en los que deportistas profesionales, que tienen importantes ingresos, adquieren o rentan autos de gran potencia que, sin la experiencia ni cursos adecuados, pueden resultar inmanejables y muy peligrosos; insisto, los casos trágicos de deportistas y autos deportivos son demasiados.
Una penosa lección para todos los jóvenes deportistas profesionales, así como para cualquier persona, deben tomar conciencia del peligro existente al sumar gran velocidad en lugares inadecuados, como lo son carreteras y calles, y poca experiencia con esos autos deportivos. Ya ni hablar cuando en la ecuación existe alcohol u otras sustancias toxicológicas.
Maneja tu vida es una exhortación a evitar percances, a comprender la gran responsabilidad al conducir un auto. Sólo espero que esta nueva tragedia deje una lección en las generaciones jóvenes, pues en esta ocasión ha fallecido uno de los jugadores más importantes en la actualidad del mundo del futbol, una figura de inmensa calidad.
