Federer, eterno
Sencillamente eterno y genial es Roger Federer. El triunfo del suizo el domingo pasado en Wimbledon ha enriquecido la inmensa trayectoria del mejor de la historia del tenis. Si bien resulta muy complejo comparar épocas, técnicas y demás factores que hacen que unos ...

Pablo Carrillo
La neurona
Sencillamente eterno y genial es Roger Federer.
El triunfo del suizo el domingo pasado en Wimbledon ha enriquecido la inmensa trayectoria del mejor de la historia del tenis. Si bien resulta muy complejo comparar épocas, técnicas y demás factores que hacen que unos cuantos privilegiados puedan ostentarse como los mejores de su respectivo deporte, lo que en la actualidad está logrando el nacido el 8 de agosto en Basilea, Suiza, sin duda, lo encumbran como el mejor tenista.
Recuerdo en los Juegos Olímpicos de Beijing, cuando acudí a presenciar las prácticas previas al inicio del torneo y, más adelante, al formidable recinto que se construyó para el evento, que tener el privilegio de ver a Federer es algo especial. Me sorprendió el elegante estilo que posee, pero mucho más allá de su innata facilidad, me maravilló el verle pegar a la pelota con una sutileza y poderío que contrasta con la mayoría que hace un gran esfuerzo a cada golpe para lograr lo mismo que el suizo, con la diferencia que la tersura y profundidad de los golpes del máximo ganador de Grand Slams, algo realmente maravilloso.
Es prácticamente inexplicable en nuestro tiempo, en el que casi todos los deportistas profesionales pasan innumerables horas en el gimnasio preparándose hasta tener cuerpos de Adonis para lograr su máximo potencial, y el tenis no es la excepción, que el suizo sin alarde de musculatura, ni mucho menos, le pega con suavidad a la pelota, a pesar de que su físico es muy esbelto. Ya ni hablar de lo que es capaz apenas unos días antes de llegar a los treinta y seis años, un prodigio de longevidad que quizá se debe al poco esfuerzo que realiza, en comparación a la mayoría de sus rivales, todo ello sustentado en una técnica casi perfecta.
Ahora, Federer podría, en caso de seguir en el plan arrollador mostrado en Wimbledon, cerrar como el número uno del mundo el presente año tenístico, pues está en condiciones de imponerse en el US Open y superar a Andy Murray, actual uno del planeta y a Rafa Nadal, que es segundo, lo que a todas luces sería histórico, pues llegaría a esa fecha con treinta y seis años de edad. Hasta ahora, el más veterano en ostentar el uno del mundo ha sido Andre Agassi, quien en 2003, a los treinta y tres años, nuevamente se colocaba en el uno del planeta del tenis, desde que en 1973 iniciara la clasificación de la ATP.
No solamente Roger es quien más Grand Slams ha ganado, con 19, quien más semanas ha estado en lo más alto del ranking con 302, 16 más que Pete Sampras, sino que es muy factible que le veamos de regreso en unas semanas en el número uno.
Eterno Roger Federer…