¿Es en serio?

Me pregunto si los señores del futbol están convencidos del modelo de negocio que están planteando en la actualidad. Me explico. Sin duda, observar que en una final del balompié nacional, entre el América y los Tigres, solamente ocho de los 22 titulares son nacidos en ...

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Me pregunto si los señores del futbol están convencidos del modelo de negocio que están planteando en la actualidad.

Me explico.

Sin duda, observar que en una final del balompié nacional, entre el América y los Tigres, solamente ocho de los 22 titulares son nacidos en nuestro país es triste y a la vez preocupante. Triste, pues por donde se le vea resulta un deporte que no promueve, como es evidente, el surgimiento de los nuevos valores que se requieren tanto en los equipos como en la selección nacional, esa que provoca tanta pasión. Y por otra parte, preocupante, pues la apuesta, así como se han dispuesto las reglas, no promueve el desarrollo de los talentos que, seguramente y ante la falta de oportunidades, deciden buscar futuro en otras actividades laborales, en otras palabras, el talento se pierde.

No tengo la menor duda de que Decio de María, el máximo dirigente de la Femexfut, así como los propietarios de los equipos, tienen el punto claro y no dejan de cavilar la posibilidad de apoyar el crecimiento de los jugadores con oportunidades reales, pues hoy el futbol nacional está plagado de jugadores extranjeros, que después se naturalizan y estorban el desarrollo natural de los formados en las fuerzas básicas, y que por lo general no son grandes talentos.

Sin duda, se trata de una gran incongruencia, pues no tiene sentido hacer una enorme erogación en los torneos de los equipos menores, Sub 17 y Sub 20, con la supuesta finalidad de generar jugadores, si cuando demuestran la capacidad y cualidades para formar parte del equipo grande, simple y sencillamente no hay manera de mostrarse, y más lamentable aún es que el negocio subterráneo del balompié lo impide aún más, pues les obstaculiza su no muy limpia actividad de comprar y vender jugadores, que por lo general proceden de Sudamérica.

Pocos equipos han logrado generar talentos y darles oportunidades reales, como es el caso del Pachuca, un equipo non y ejemplar en este tema. No cabe duda que Jesús Martínez y Andrés Fassi han dejado claras muestras de ser los mejores directivos en la actualidad del futbol nacional y han generado millonarias ventas de los talentos formados en sus fuerzas básicas.

Insisto, ¿es en serio que creen que comprando jugadores extranjeros y dándoles preferencia desarrollarán al balompié nacional?

Honestamente lo dudo y considero que es urgente un cambio en las reglas, de lo contrario, si usted comparte conmigo que el futbol mexicano sigue siendo mediocre, creo que seguirá siéndolo, y aún de peor manera.

Mis mejores deseos en estas fiestas para usted, amable lector, y sus seres queridos.

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