Fin de la novela
Tardó más en llegar que el de Cuna de Lobos, Chispita, Mundo de Juguete, Rosa Salvaje o, para los de estas épocas, Rebelde, por ejemplo. El caso es que el final de esta NO Vela, estelarizada por Carlos, por fin tuvo su último capítulo. El mexicano decidió decirle que ...
Tardó más en llegar que el de Cuna de Lobos, Chispita, Mundo de Juguete, Rosa Salvaje o, para los de estas épocas, Rebelde, por ejemplo. El caso es que el final de esta NO Vela, estelarizada por Carlos, por fin tuvo su último capítulo.
El mexicano decidió decirle que no al Mundial de Brasil 2014.
No intentaré meterme en su cabeza para lograr entender dicha decisión, no lo hago porque parece un laberinto sin salida, demasiadas telarañas en las que definitivamente me da flojera enredarme. Tampoco lo juzgo, es una decisión personal que no merece ser criticada; cada quien hace de su vida lo que quiere. Claro, cuesta trabajo entender que no desee jugar en el torneo más importante del mundo, pero reitero, muy su perspectiva.
El tema se agotó y con esto la última vez que se escribe su nombre en este espacio hablando de Selección Mexicana. Y qué bueno que se agota, ya que demasiadas distracciones causó en todos estos años.
Publica una carta donde, entre otras cosas, establece que le parecería injusto quitarle un lugar a uno de sus compañeros que sí atravesó la crisis eliminatoria. Importa poco si esto es o no sincero, no le queda el papel de mártir y mucho menos el de bondadoso, en realidad importa poco lo que exponga, la buena noticia es que, de aquí al Mundial, ya no será tema.
Es su carrera, su decisión y su mundo. Que lo viva sin más señalamientos ni críticas estúpidas que lo ligan a temas de nacionalismo y conceptos baratos. No quiere y punto, está en su derecho, al final, él se lo pierde.
