Mundial de menores, victoria de grandes
La serie de penales lo describe todo. Ejemplifica claramente cuál es el tamaño del equipo que maneja Raúl Gutiérrez. Una lección más digna de ser aprendida y memorizada. El recuerdo ahí queda; sin embargo la enseñanza no es de un solo capítulo, y tampoco deberá ...
La serie de penales lo describe todo. Ejemplifica claramente cuál es el tamaño del equipo que maneja Raúl Gutiérrez.
Una lección más digna de ser aprendida y memorizada. El recuerdo ahí queda; sin embargo la enseñanza no es de un solo capítulo, y tampoco deberá tener fecha de caducidad temprana.
Brasil no podrá ser considerado cliente de nadie, nunca. Enfrentarlos representa un reto, y cada vez mayor debido a su sed de venganza. Hablamos de una potencia, de una fábrica gigante de producción de futbolistas, la más grande del mundo. Llamarlos “clientes” ensucia y le resta grandeza a la victoria; es como si fuera sólo una más, un éxito de todos los días. Si bien es cierto que México mantiene saldo positivo en enfrentamientos directos en los últimos años, casi nadie salta como favorito cuando enfrenta al país sudamericano.
Además hablamos de generaciones diferentes que no cargan con el peso histórico del anterior; son Mundiales irrepetibles para el futbolista, y eso lo hace aún más especial. El Potro los califica de “increíbles”, y todos coincidiremos.
Establecía en este mismo espacio que la actuación del equipo mexicano ya era buena antes de enfrentar a Brasil sin que nada tuviera que ver con sentimientos de conformismo, y hoy sigo pensando lo mismo. Esto no quiere decir que alguien tenga el derecho de arrebatarles el sueño porque no se basan en un momento de inspiración. Demuestran carácter, coraje y ganas, además, obvio, de recursos futbolísticos. Pero hay algo que a esa edad es difícil tener: inteligencia emocional, y eso los hace aún más grandes.
No cargan ninguna historia por buena o mala que sea; intentan escribir la suya, con su estilo, con sus formas, con un sello propio.
Futbolistas en pleno proceso de aprendizaje capaces de absorber cualquier cosa porque están despiertos, porque están vivos, más vivos que nunca.
