Pan con lo mismo
Creo que es momento de que en el futbol mexicano nos demos cuenta para qué estamos y para qué nos alcanza. No se vale nada más quejarse y cuestionar por hacerlo. Ciertamente es muy de nosotros los mexicanos buscar cualquier pretexto para presentar una inconformidad. En ...
Creo que es momento de que en el futbol mexicano nos demos cuenta para qué estamos y para qué nos alcanza. No se vale nada más quejarse y cuestionar por hacerlo. Ciertamente es muy de nosotros los mexicanos buscar cualquier pretexto para presentar una inconformidad. En la mayoría de las ocasiones lo hacemos sólo por criticar algo sin conocer a fondo el problema.
Hoy el tema de moda otra vez es la multipropiedad, le volvemos a dar vuelta al mismo asunto que por años estuvo inmerso en la problemática del futbol mexicano.
Es muy cierto que lo ideal sería encontrar que el futbol mexicano estuviera exento de este tema, pero la realidad es que hoy por hoy no tenemos en nuestro país a los inversionistas suficientes que estén interesados en involucrar su dinero en el futbol.
Desde mi punto de vista es mucho mejor que hoy ante la Federación Mexicana de Futbol se conozca de dónde proviene el dinero de cada uno de los propietarios, a no saber a ciencia cierta quién está metiendo la cuchara en esta competencia.
Yo prefiero encontrarme con empresas que, todos sabemos, tienen el suficiente respaldo económico para sustentar los gastos de un equipo, que toparme con personajes que sólo por creer que saben que este deporte se juega 11 contra 11 y con una pelota, ya es suficiente para echar a andar un equipo.
No somos Inglaterra ni Alemania, no tenemos una Liga Premier ni tampoco estamos cerca de pertenecer a una organización como la Bundesliga. Necesitamos de los que tienen la intención y el dinero para seguir cosechando en una liga que le falta mucho para estar dentro de las mejores.
Esto no oculta el grave error de Decio de María, hace seis meses, al decir que la multipropiedad iba a dejar de existir en este futbol. Yo no veo, por lo ya explicado, que esto deje de existir en un país y por ende en un futbol con muchas carencias.
Un güero al rescate
La llegada del güero Real de la mano de un proyecto deportivo planificado por Juan Francisco Palencia, parece que hoy es lo ideal para salvar al Guadalajara.
Estamos hablando de un técnico que nunca debió salir de la institución, junto a un personaje que recorrió muchas canchas como futbolista y que por lo menos parece que tiene la capacidad suficiente para devolverle a los jugadores el amor por la institución.
Ellos son los personajes indicados para salvar al Rebaño. Ahora, si su pastor sigue queriendo meter la cuchara en cada una de las decisiones durará muy poco este proceso que, por lo menos en el escritorio, y todavía sin echarlo a andar, parece atractivo.
Jorge Vergara debe entender que tiene que dejar trabajar a su gente. Porque de nada servirá la experiencia del güero y Palencia, si al final don Jorge sigue tomando decisiones viscerales que le transmiten incertidumbre e inestabilidad a su equipo.
