Constante

La NFL es una liga difícil de predecir. Gracias a la forma en que está estructurada, la paridad es una de sus virtudes; con el tope salarial y una repartición equitativa de las ganancias entre las 32 franquicias se ha vuelto complicado el tener equipos tan dominantes ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

La NFL es una liga difícil de predecir. Gracias a la forma en que está estructurada, la paridad es una de sus virtudes; con el tope salarial y una repartición equitativa de las ganancias entre las 32 franquicias se ha vuelto complicado el tener equipos tan dominantes como ocurría en el pasado. Todavía hasta mediados de los 90 sólo unos cuantos equipos mantenían un dominio sobre el resto de sus oponentes, pero desde que se establecieron nuevas normas eso cambió, provocando que, año tras año, los participantes en los playoffs cambien, así como los candidatos al título.

Pero durante casi dos décadas un equipo ha sido la excepción, una organización que, a pesar de las reglas impuestas para generar una mayor competitividad entre todos los participantes, se ha mantenido como el modelo a seguir y que sigue siendo parte de la élite cada año, me refiero a los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Sin importar lo que pueda suceder entre cada temporada: retiros de jugadores importantes, el despedirse de otros debido a la agencia libre, también ver a varios coaches y a personas importantes de la gerencia partir en la búsqueda de nuevas oportunidades en sus carreras, los Patriotas han logrado un nivel de excelencia inimaginable cuando se establecieron las nuevas normas, hace más de 20 años.

Desde que la liga optó por establecer un sistema que permitiera a todas las franquicias un campo de competencia equitativo, solamente Nueva Inglaterra ha sido capaz de llegar a la cima y mantenerse ahí, a pesar de los múltiples cambios con los que conviven los equipos de la liga. Sabiendo manejar correctamente el tope salarial, así como siendo muy eficaces al momento de seleccionar jugadores en el draft y también cuando se ha tratado de moverse en la agencia libre.

La franquicia modelo de la liga lo ha vuelto a hacer, sumando un récord más a una larga lista de logros obtenidos desde que ganó su primer Super Tazón, en febrero de 2002. Con los resultados del domingo se coronaron por décimo año consecutivo monarcas de su división, un hecho extraordinario que hay que destacar.

Únicamente los Bravos de Atlanta de los 90 y principios de la década pasada pueden presumir de un récord mayor; aquellos Bravos ganaron su división 14 años seguidos.

Es cierto que el final de esta brillante dinastía parece estar cada vez más cerca, pero también es una realidad que siguen siendo un rival durísimo.

En una liga impredecible y de cambios continuos, existe una constante, los Patriotas de Nueva Inglaterra: con su impresionante dominio de la división Este de la Conferencia Americana y sus serias aspiraciones a llegar a un nuevo Súper Tazón.

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