El Toro, inmortal
Fernando Valenzuela estaba a punto de conseguir su cuarta blanqueada en apenas la quinta apertura en las Grandes Ligas. Aquel lunes 27 de abril de 1981, ante más de 50 mil aficionados frente a los Gigantes de San Francisco, el novato mexicano también había conectado tres ...
Fernando Valenzuela estaba a punto de conseguir su cuarta blanqueada en apenas la quinta apertura en las Grandes Ligas. Aquel lunes 27 de abril de 1981, ante más de 50 mil aficionados frente a los Gigantes de San Francisco, el novato mexicano también había conectado tres hits, uno de ellos para empujar carrera y romper el empate sin anotaciones. En la novena entrada, el Dodger Stadium rugía ante la demostración del zurdo. Una joven, de jeans y playera, con el nombre de Valenzuela y el 34 en la espalda, se colaba al terreno de juego y, al llegar al centro del diamante, sorprendía al beisbolista de los Dodgers con un beso en la boca.
La Fernandomanía se había desatado. Todo lo que envolvía al mexicano era mágico, ningún beisbolista tuvo tal impacto desde Babe Ruth. “Su habilidad es asombrosa. Nunca he visto a ningún otro lanzador con tanto control en sus cuatro lanzamientos”, expresó Sandy Koufax, a quien se considera como el mejor pitcher en la historia de los Dodgers.
El Toro de Etchohuaquila fue mucho más que aquel mágico año en el que todo inició. De 1981 a 1986 acumuló 97 victorias y completó 84 juegos, 26 de ellos fueron blanqueadas. En la década de los 80 fue el lanzador que más aficionados llevó en los juegos que lanzaba y es el único en ganar el Cy Young y Novato del Año en la misma temporada. Fue el primer beisbolista en recibir un contrato de un millón de dólares por medio del arbitraje. En 1986 se convirtió en el pitcher mejor pagado de la historia al firmar por tres años y 5.5 millones de dólares.
Valenzuela mejoró la asistencia de aficionados latinos en el Dodger Stadium de un 10 a un 50 por ciento desde su arribo a la Gran Carpa. Lanzó un juego sin hit ni carrera el mismo día que lo consiguió Dave Stewart, la única ocasión que se ha presentado en la historia. El impacto cultural que generó jamás ha sido igualado. Llevó una imagen limpia y ejemplar, tanto dentro como fuera de los diamantes.
Fernando Valenzuela volverá al centro de atención este domingo en el que se decida a los nuevos miembros para el Salón de la Fama de Cooperstown, el mexicano es uno de los ocho candidatos. Entre los 16 votantes se encuentran exjugadores como Juan Marichal, Ozzie Smith y Tony Pérez. Ese panel deberá concretar o rechazar su acceso.
Valenzuela, quien murió el 22 de octubre de 2024, siempre mencionaba que sería bonito llegar al Salón de la Fama, pero que valoraba más el reconocimiento de los aficionados, que nunca lo olvidaron. “Fernando Valenzuela, el beisbolista más famoso que no está en el Salón de la Fama”, escribió, con acierto, un aficionado en las redes sociales, al darse a conocer su candidatura.
