Eclipse, debate…
Dos acontecimientos llamaron la atención de la sociedad mexicana. El debate y el eclipse del Sol. Ambos, intento relacionarlos con la responsabilidad y la influencia de los políticos con la sociedad y, en consecuencia, con el deporte. Probablemente del primer eclipse de ...
Dos acontecimientos llamaron la atención de la sociedad mexicana. El debate y el eclipse del Sol. Ambos, intento relacionarlos con la responsabilidad y la influencia de los políticos con la sociedad y, en consecuencia, con el deporte. Probablemente del primer eclipse de Sol que se tiene memoria, aunque el más conocido sea el que se sitúa el 28 de mayo de 585 a.C. y que, al parecer, fue calculado y vaticinado por Tales de Mileto, y que motivó que los ejércitos de Medos y Lidios dejaran de combatir por presagiar algo peor que la guerra, fuese el del 22 de octubre de 2,136 en China. Se dice que el emperador y el pueblo estaban aterrorizados cuando, gradualmente, se hizo de noche. Los chinos, creyendo que un dragón devoraba el Sol, lo combatieron tocando tambores y gongs. El emperador, repuesto del miedo, lo apreció y valoró de otra manera. Ordenó decapitar a los astrónomos Hsi y Ho por no cumplir con su responsabilidad y no advertirle a él ni al pueblo del suceso celeste. En el debate, fue tanto al autoelogio de Claudia Sheinbaum cuando estuvo de jefa de Gobierno —fue el formato que empleó para eludir y hacerse sorda a las preguntas, cuyas respuestas están en deuda con la sociedad— que sólo, acaso, por modestia no se estampó en la frente 26 estrellitas en alusión a la caída del Metro. Mire, amable lector, allá por la primavera de 1987, un joven alemán de 19 años, Mathias Rust, al día siguiente de graduarse piloto de avión rentó un Cessna de un solo motor. Voló de Berlín a Islandia; abreviemos, cruzó la península escandinava, llegó a Helsinki, cambió su ruta, descendió lo más bajo que pudo, cerca del oleaje del mar Báltico y aterrizó, en el segundo intento, en la Plaza de Roja de Moscú. Apenas bajó del avión, lo aprehendieron y lo encarcelaron en una mazmorra. Antes de que se cumpliesen dos horas, el presidente Mijail Gorbáchov destituyó al jefe del Ejército Nacional, al jefe de la Fuerza Aérea de Rusia, ambos, héroes de la II Guerra Mundial; al director de aeronáutica y a más de 150 personas que ese día habían estado en los radares civiles y militares y no detectaron el avión. No hubo un solo muerto. Aquí hubo 26 en el Metro y no se sancionó a nadie. No se culpa a Sheinbaum, pero no afronta ni admite su responsabilidad. Lo peor es que el gobierno la respalda. Somos ametrallados día tras día por imágenes e informaciones de violencia. (La comunicación representa una trampa de lo más compleja: el deber de informar con veracidad y, por otra, el estímulo a que ciertos individuos del rebaño y la manada sientan placer e insensibilidad e imitan, como si se ejerciese en ellos poder hipnótico, de lo que se nutren sus ojos y oídos). Muertes, secuestros, asaltos, feminicidios en la mayoría de los estados. De menor trascendencia lo que ocurre en el deporte. Mostró desdén y rizó el rizo. Vive en otra esfera. Inadmisible en alguien con formación científica. Las estadísticas y los datos falsean la realidad. Núcleo y entorno del partido dominante son ciegos y sordos a la realidad. Una mentira propagada mil veces es mil veces una mentira.
