Martino

El técnico de la Selección Nacional ha tenido una semana complicada. Pasó de decir en Atlanta que era una injusticia la salida de Gerardo Torrado y terminó diciendo que es el enemigo público número uno. La presión lo está rebasando. Estamos a 76 días de ...

André Marín

André Marín

La autopsia

El técnico de la Selección Nacional ha tenido una semana complicada. Pasó de decir en Atlanta que era una injusticia la salida de Gerardo Torrado y terminó diciendo que es el enemigo público número uno.

La presión lo está rebasando. Estamos a 76 días de que inicie la Copa del Mundo y el ambiente está totalmente enrarecido. Se le nota presionado y cansado de trabajar en el futbol mexicano. Hasta el día de hoy y luego de cuatro años de trabajo tenemos que decir que no ha cumplido con las expectativas que se habían creado con su experiencia.

El equipo nunca jugó bien y hoy la gente está más fría y pesimista que nunca. Tiene muchas dudas para el partido ante Polonia y sabe perfectamente que si no hace un buen Mundial no será bien recordado.

No perdamos de vista que es el técnico nacional mejor pagado de la historia. El gran problema radica en que mucha gente piensa que somos de las mejores selecciones del mundo y que aspiramos a ganar en Qatar, pero la realidad es que México es un equipo regular que da batalla en los partidos importantes.

Hoy, los mejores jugadores que tiene México no atraviesan por su mejor momento. Parece que no llegarán óptimos al Mundial. Y Martino se aferra a recordar su paso por la selección paraguaya, selección argentina y el Barcelona para hacernos sentir algo de confianza de cara a la justa mundialista.

Hoy nadie le cree. He tenido la oportunidad de cubrir a muchas selecciones nacionales desde el mundial del ‘94 y nunca había notado tanto pesimismo en torno al equipo nacional. Hoy la gente no tiene ilusiones.

Yo creo que ya tiene decidido su futuro. Que terminando Qatar ya tiene un arreglo con un club o una selección para seguir su carrera. La realidad es que de México no quiere saber nada, aunque haya ganado lo que nunca.

Prefiere estar en un lugar donde pueda trabajar tranquilo y vivir en paz. Eso en México no se puede. Las presiones de los directivos te van desgastando poco a poco, te van mermando y, al final, te quedas sin ganas.

Desde César Luis Menotti no habíamos tenido un técnico con un currículum tan importante y, al final, no pasó nada, a menos que durante el Mundial todo cambie. Gerardo Martino no le recomendará a sus amigos venir a trabajar a México porque es un futbol donde el técnico vive bajo una presión anormal que es difícil de controlar.

Como están las cosas, que Dios nos ampare en Qatar.

Twitter: andremarinpuig

Facebook: andremarinp

Instagram: andremarinpuig

YouTube: Andre Marin

Temas: