Unidos venceremos
Qué bonito se lee el título de esta entrega, ¿a poco no? Es más, hasta para acordarse del lema de Haití, el país vecino de la beisbolerísima República Dominicana: “La unión hace la fuerza”. Hoy, en pleno 2022, estamos totalmente desfasados en lo que es la ...
Qué bonito se lee el título de esta entrega, ¿a poco no?
Es más, hasta para acordarse del lema de Haití, el país vecino de la beisbolerísima República Dominicana: “La unión hace la fuerza”.
Hoy, en pleno 2022, estamos totalmente desfasados en lo que es la supuesta protección al pelotero de las Grandes Ligas, del glamour del big show, comparado con el duro ajetreo del pelotero ligaminorista: sea prospecto o un veterano con ganas de regresar al máximo nivel.
Desde 1966, el sindicato de los peloteros de las Grandes Ligas —con las siglas MLBPA— ha ido sobre temas variados en la pugna por los derechos de sus agremiados, notándose, por supuesto, el enorme avance (DESMEDIDO en algunos casos) de los montos en cuanto a los salarios de los jugadores estelares, no así de los que se quedan en un camino tortuoso y lleno de incertidumbres.
Para darnos más idea, el sindicato de peloteros ha sido elogiado por su férrea resistencia en esa primera ventana... nos desagradan las huelgas, pero de que pegaron, pegaron.
Tan importante es su existencia, para que viéramos cómo casi a regañadientes admitieron a Marvin Miller en el Salón de la Fama del Beisbol, en Cooperstown; hemos visto incluso menciones a esa generación de inducidos a esa “inmortalidad” donde, culposa o dolosamente, omiten al gran Miller, algo que debería generar una enérgica protesta del actual sindicato.
Hoy, la realidad con tecnología, apps, con distintas métricas en una economía, vamos a decir variante, nos lleva a algo totalmente necesario y hasta tardío en esa justicia mencionada para esos peloteros lejanos al bullicio y la dolariza de lo máximo en Grandes Ligas: por fin, el sindicato dando luz verde a la idea de que se designen representantes de la rama de Ligas Menores (hoy totalmente absorbida por MLB) para establecer el andamiaje administrativo y más importantemente jurídico en ese caso.
Por supuesto, que eso nos lleva a la ineludible burocracia y si esa presencia de pretendientes a representantes y también afiliados llegan en buena suma, esto se enviará confidencialmente a la Mesa Nacional de Relaciones Laborales de Estados Unidos para que se realice una elección de entre esos suspirantes.
En los probables meses que toma ese proceso, aquí en México debería gestarse, POR FIN, alguna unión gremial. Desde el fallido movimiento de la ANABE (1980), de manera posterior este autor ha conocido tres intentos de crear algún organismo representativo por parte de los peloteros mexicanos, lo que los ha detenido: miedo a represalias, desconocimiento de los beneficios y todo por no querer aportar 2% (sí,DOS por ciento) de su actual salario.
Veremos si MLBPA ahora sí apoya a México.
