Un 200 de héroes
Muchos se atreven, pocos lo logran… en el diamante. En una época del beisbol donde las victorias quizá simplemente ya no las vemos como antes, aún así, es de grandes llegar a un punto donde te conviertes en candidato al Salón de la Fama. Y, si revisamos ...
Muchos se atreven, pocos lo logran… en el diamante.
En una época del beisbol donde las victorias quizá simplemente ya no las vemos como antes, aún así, es de grandes llegar a un punto donde te conviertes en candidato al Salón de la Fama.
Y, si revisamos detenidamente, mencionamos dos elementos los cuales podemos recordar que afectaron a dos lanzadores mexicanos, ambos brillando con los Dodgers de Los Ángeles: Fernando El Toro Valenzuela quien no pudo llegar a ese número mágico de victorias y el hoy congelado Julio Urías, quien tuvo un temporadón 2021 con 20-3 en ganados y perdidos; ni el primer compatriota accedió a Cooperstown ni el segundo pudo tener siquiera cercanía a la designación para ser el Cy Young correspondiente esa temporada.
Nos referimos claramente a Adam
Wainwright, lanzador de los gloriosos Cardenales de San Luis, quien llegó a las DOSCIENTAS (así con mayúsculas) victorias en las Grandes Ligas, con un mérito especial, pues poquísimos de los peloteros actuales tienen toda una respetable carrera defendiendo a la misma franela.
Hay varios aspectos de este serpentinero conocido como Uncle Charlie los cuales vale mucho traerlos: si bien sólo tuvo dos juegos en 2005, se desempeñó en 18 temporadas en Las Mayores, ganando su única Serie Mundial con los (cof, cof, máximos ganadores de la Liga Nacional) pájaros rojos justo al año siguiente, en 2006, sobre unos durísimos Tigres de Detroit.
Lo importante, también, es darnos cuenta de la valía por cuanto a la obtención de las victorias y es justamente eso que mencionábamos en cuanto a una no tan valorada estadística nowadays, pero oiga usted, un abridor quien te da la profundidad de más de cinco entradas (para entrar a ese criterio de probable W) en su apertura, no es nada sencillo.
Por si fuera poco, si ese pitcher de inicio es uno quien te regala seis temporadas de más de doscientas entradas de trabajo, incluso una con 241 episodios en la lomita, pues estamos hablando de un referente en tu equipo. Waino, además canta bien, no las rancheras, sino el country que allá por los Estados Unidos le mueve el alma sabroso a mucho del público.
Sí hay un tono de nostalgia, la verdad un lanzador de 2202 ponches y 736 bases por bolas probablemente no diga mucho, aunque, a los 41 años rifarse como los grandes y obtener la victoria 199 y 200 en sus últimas aperturas anunciadas, sobre todo con un plantel ya sin mucho que pelear, habla de eso precisamente: Uncle Charlie se aventó al equipo al hombro.
Estas historias nos regala el beisbol, esos veteranos con su último aliento anhelando y alcanzando eso antes impensado, aun con dolores, llegando a los méritos para hacer más inolvidable su carrera.
