Su majestad y los dineros

Hay triunfalismo de cómo “el beisbol es el que pagará el contrato más millonario” ya lo veremos, no dejemos de observar un punto ESENCIAL. Todo el mundo hablando del unicornio, del máximo multimillonario de los diamantes, aunque… los juegos se ganan con pitcheo y ...

Hay triunfalismo de cómo “el beisbol es el que pagará el contrato más millonario” (ya lo veremos), no dejemos de observar un punto ESENCIAL.

Todo el mundo hablando del unicornio, del máximo multimillonario de los diamantes, aunque… los juegos se ganan con pitcheo y el mismo Shohei Ohtani no podrá lanzar en el 2024.

Se sabe, casi como la tabla del 1, ese dato para los beisboleros: el megaestelar japonés viene de otra operación y no lanzará en ese próximo calendario con tantas expectativas.

El pitcheo deberá ser ese factor infaltable respecto de los equipos con una pretensión real para llegar a las máximas instancias.

Aquí, los verdaderos aprietos para veintitantos equipos de los treinta registrados en las Grandes Ligas, quizá noten ustedes cierta ironía, pues —pueden llamar a las oficinas de cada una de las organizaciones y— TODOS van a confirmar cómo la capacidad para conformar el cuerpo de lanzadores es su verdadero dolor de cabeza. La afirmación anterior viene al caso precisamente por los multimencionados Dodgers, como ejemplo: en su momento, la baja (nada voluntaria) de Trevor Bauer, una lesión por acá o una baja de nivel por allá y vaya que no está nada escrito en piedra.

Esos mismos azules al momento pierden a Julio Urías (circunstancias extra juego), confían en un veteranazo como Max Scherzer y deberían apuntalar una rotación de abridores “sin falla” si van por Yoshinobu Yamamoto, dadas las condiciones favorables de la llegada de Ohtani.

De hecho, no se está reportando en la lista a los Dodgers como unos de los principales interesados, pero, ¡hey!, este medio es de sorpresas, ¿cierto?

Aquí se pretende reconfirmar la situación donde un equipo puede invertir millones de dólares en armar un line up con todos los nueve bateadores temibles, pero si no tienes un cuerpo de serpentineros (muchas veces, incluso, con los relevistas) con alto nivel y una mentalidad para la “hora cero”, pues el gozo —y la millonada—  se van al pozo.

Es más, incluso si tus elecciones de pitcheo abridor no son debidamente complementadas con ese factor del bull pen (tristemente, no fue la única falla de los carísimos Mets de este año), toda tu inversión se puede convertir en incertidumbre.

Mucho se dice si los Yankees fueron certeros llevándose al cañonero Juan Soto, igual podemos decirle a nuestros recalcitrantes fans de los del Bronx: el pitcheo SIEMPRE es lo que se necesita.

Por algo los pitchers abridores siguen siendo (relación sueldo/días de actividad) las adiciones más explosivas para los equipos… aunque tengas al superequipo en la superciudad, debes tener a ese ídolo. Puedes tener a Ohtani o, probablemente, a Yamamoto.

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