¿Salón del prejuicio?
Rápido nos cambia la perspectiva en este incesante dinamismo de las noticias beisboleras. Apenas hablábamos del beisbol champagne y ahora, como si nos gustara llegar a algo malamente cíclico: historias de grandes peloteros, quienes quizá no puedan ingresar al Salón ...
Rápido nos cambia la perspectiva en este incesante dinamismo de las noticias beisboleras.
Apenas hablábamos del beisbol champagne y ahora, como si nos gustara llegar a algo malamente cíclico: historias de grandes peloteros, quienes quizá no puedan ingresar al Salón de la Fama del Beisbol Profesional pese a sus méritos.
Deberían poner un letrero en la entrada de dicho recinto en Cooperstown, en Nueva York, con algo así como una advertencia, la cual diga: “Usted está ingresando a un Museo del Beisbol con entronizados elegidos por un comité”, fuera de broma, se ve hasta factible en instancias.
¿Por qué la idea? Pues estamos ante más probables injusticias en cuanto a la negación de accesos a verdaderos caballos de la pelota y la verdad que la misma prensa de Estados Unidos se ha encargado de irnos haciendo del conocimiento este nuevo probable pisoteo de la historia.
Curioso es cómo las historias entrelazadas de estos dos peloterazos van con vínculos hacia dos equipos señalados por el tristemente famoso escándalo del espionaje, dos franquicias con protagonismo y muchos millones en su nómina actual: nada menos que los orgullosos Yankees de Nueva York y los hoy estelarísimos Astros de Houston.
Concretamente, hablamos del caso del gran zurdo Andy Pettite y del tremendo bateador Carlos Beltrán, van a ir a la discusión en cuanto a que el primero aceptó abiertamente su relación con las sustancias, digamos, restringidas, mientras al segundo se le achaca (estando como coach) una injerencia directa en el mencionado caso de cámaras para detectar señales de los equipos rivales.
Para este autor, todo hace una lógica en cuanto a que van a querer juzgarlos y sentenciarlos (si se permite ese término) a la mala, desde ese ente de votación llamado Asociación de Escritores de Beisbol de Estados Unidos (BBWAA), haciendo de las suyas una y otra vez.
Lo peor no es sólo eso, es cómo vemos a esa prensa sembrando notas con “tal candidato bien puede tener argumentos” como para empezar a justificar o tapar esta nueva maniobra.
Queridos lectores, estamos hablando de esa HISTORIA DEL BEISBOL de la que tanto nos jactamos… está en manos de unos votantes con visibles prejuicios fuera del diamante de las hazañas.
Ya en lo más actual y en cuestión contractual, el arbitraje funcionó para 170 peloteros, quedando 33 de ellos fuera de esa figura, aunque… el mercado es el mercado y llama poderosamente la atención el caso de Juan Soto, quien rechazó cientos de millones de dólares para una extensión de un año y 23.1 millones con los Padres de San Diego.
El caso de Trevor Bauer, al parecer, lo tendremos que analizar con más elementos posteriores.
