Noticias no perdidas

En ocasiones debemos detenernos para revisar al­gunas noticias entre líneas, de las que se publican alrededor de la pelota. Por ejemplo, el anuncio por parte de Major Lea­gue Baseball MLB en cuanto a su colaboración con la plataforma Unmind acerca de trabajar en los ...

En ocasiones debemos detenernos para revisar al­gunas noticias entre líneas, de las que se publican alrededor de la pelota.

Por ejemplo, el anuncio por parte de Major Lea­gue Baseball (MLB) en cuanto a su colaboración con la plataforma Unmind acerca de trabajar en los aspectos de salud mental.

No es cosa menor el caso de Trevor Bauer, las suspensiones derivadas de la violencia doméstica, vaya, incluso casos como la suspensión de Josh Donaldson hablan de una necesidad de serio se­guimiento en cuanto al aspecto sicológico de los protagonistas del diamante. Sobre todo, conside­rando adicionalmente las consecuencias de una etapa la cual no sabemos si ya podemos llamarle “pospandemia”, confinamiento, estrés.

Recordemos que la temporada regular consta de 162 juegos en un largo calendario que cubre varios meses (generalmente abril a septiembre) y el desgaste de las giras, los gritos no siempre amisto­sos de los aficionados ajenos y propios, la presión por batear en .300 o pichar para un 3.00 de PCLA, con todo lo competitivo que engloba estar y man­tenerse en el altísimo/máximo nivel de exigencia que se vive en las Grandes Ligas.

Es por todo eso que cuando se habla de quienes son los actuales ídolos, de sus vidas fuera del dia­mante, de si tendrán esa carrera larga para llegar a tener números del Salón de la Fama (HOF), se considera qué tipo de cotidianeidad han llevado.

Ahí vale la pena revisar un poco el caso de Mike Trout, quien abiertamente le dijo incluso al comi­sionado algo así como “prefiero estar lejos de los re­flectores”. Hablando del comisionado Rob Manfred, en su visita a Tampa para ver el trabajo de la históri­ca manager Rachel Balkovec, honrando el título de esta entrega, debemos detectar que se mencionó el uso del “reloj (cronómetro) para pichadas” y por ahí, sin dejar de decirlo, el ball-strike challenge system (ABS). Notemos que es algo positivo, urge bajar los tiempos de juego y ya ni siquiera pensar en la ba­rrera de las tres horas, se debe pensar en un ideal de 2:30 horas, no pueden ceder en ese empeño, no con tanta competencia mediática al acecho. Y es de in­sistir lo notorio en varios parques de Ligas Mayores, los cuales muestran entradas bajísimas. Incluso si se tiene un momento estelar se guarda el video, pues pocos aficionados están disfrutando la emoción en el parque. Bien que MLB trabaje en ciertos aspec­tos, las tribunas vacías están siendo algo doloroso en cuanto a la percepción del rey de los deportes.

MÉXICO EN GL: Es un gusto ver a los hermanos Urías en el big show: tanto Luis, en Milwaukee, como Ramón, en Baltimore, tienen una historia exitosa en su crecimiento y pueden establecerse como ídolos para la chamacada mexicana si man­tienen y mejoran su nivel. Particularmente Luis nos parece un peloterazo.

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