¿Nos vamos a enero con el arreglo?

Muy apreciad@s lector@s: que sea un magnífico 2022, lleno de logros y con mucha salud. El clima gélido, al parecer también ha congelado a la pelota en estos días. Dice por ahí una canción de Soda Stereo que “el silencio no es tiempo perdido”. Híjoles, pues ésa ...

Muy apreciad@s lector@s: que sea un magnífico 2022, lleno de logros y con mucha salud.

El clima gélido, al parecer también ha congelado a la pelota en estos días. Dice por ahí una canción de Soda Stereo que “el silencio no es tiempo perdido”. Híjoles, pues ésa es nuestra esperanza en estos momentos, que este impasse esté significando una pausa de reflexión porque, la verdad, no se ve para cuando se tengan noticias precisas sobre una posible (¿o no?) temporada 2022 de las Grandes Ligas.

Ambas partes han deslizado la posibilidad de que hasta el primer mes del siguiente año se discuta la parte económica de las negociaciones, con lo deportivo también como un tema nada menor y con riesgo de llegar a ser de pronóstico reservado.

Los montos de las respectivas nóminas de los equipos, modificar el impuesto suntuario (luxury tax) actual, permitir a los peloteros ir a la agencia libre a los 5 años de servicio (no a los 6 como pretendía seguir MLB), fueron algunas de las propuestas del sindicato, con la consecuencia conocida por todos, incluso con una carta del comisionado Rob Manfred mencionando más o menos que el beisbol no sobreviviría con esos esquemas.

Ok, Sr. Manfred, pero, ¿qué proponen de regreso? Tal parece que sólo mantener ese férreo control es lo que buscan a rajatabla los dueños de los equipos y aquí sí debemos considerar que está bien que sean los del capital y que no somos muy proclives hacia los manejos del sindicato, aunque… no se ve como algo tan probable una noticia positiva la próxima semana.

No pueden hablar los equipos —por cuestiones reguladas— de los nombres de los jugadores mismos, no se pueden tener noticias de peloteros firmados salvo que se hubiese comenzado la negociación antes del paro, no podemos saber si nuestro equipo favorito se refuerza y ¡ya a nada está de comenzar el 2022!

No es drama innecesario, pues aunado a lo económico, el tema deportivo puede sacar chispas: se da por hecho en algunos medios que ya tendremos un bateador designado “universal”, es decir, en ambas ligas, de entrada esta noticia no le encanta a varios aficionados.

Si le añadimos el tema del reloj (segundero) entre pichadas y la insistencia de tocar el actual formato de extra innings, vamos a tener otra batalla en la mesa y no en el diamante.

No estamos hablando de la ejecución de un extraordinario toque de bola, estamos hablando de la necesidad de una pronta negociación con solución para esta incertidumbre actual, en la idea de que tengamos los guantes, los bates y las pelotas ya sonando con normalidad en Arizona y Florida, durante el mes de febrero, claro, si la variante ómicron no sigue siendo el “factor fatal” el cual termine arruinando cualquier perspectiva del juego.

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