La venenosa balanza

Se supone que todos los equipos juegan para ganar. Se supone. ¿Podrías ir a jugar con equipos de amigos a la clásica liga nocturna? Si es la chorcha aquello que prevalece más que las ganas de ganar, se complica la permanencia si no es en afán de competir; llevemos este ...

Se supone que todos los equipos juegan para ganar. Se supone.

¿Podrías ir a jugar con equipos de amigos a la clásica liga nocturna? Si es la chorcha aquello que prevalece más que las ganas de ganar, se complica la permanencia si no es en afán de competir; llevemos este razonamiento a un equipo que vale cientos de millones de dólares.

Idealmente, eso de la misión ganadora lo deberíamos decir para todos los deportes y en este espacio en lo relativo al beisbol… no tengan ustedes ni una sola duda: equipo que aparece en un diamante lo hace para ganar. ¿No suena un poquito a sarcasmo aun con los valores actuales?

Tenemos un profesionalismo vigente, aunque vemos a equipos totalmente fuera de sintonía (no sólo los Atléticos) casi rellenando el calendario para que sea más decoroso el cierre del mismo. Casi para no caer en la dolorosa marca histórica (20-134) de los Cleveland Spiders de 1899.

La idea inicial era platicar de los agentes libres, pero llega un mensaje de mi querido amigo Ramón Ramírez (el exdirectivo de los actuales campeones de la LMB, Pericos de Puebla) y, ¡BOOM!, tuvimos otra perspectiva: el dilema está en… ¿ganar en el diamante o ganar en la dolariza?

Aquí tenemos a un personaje de referencia, nadie menos que Mark Cuban —hasta hace unos días—, dueño de los Mavericks de la NBA y famoso por el programa Shark Tank, en donde se luce el picherazo Arturo Elías Ayub en su edición para nuestro país. Curiosamente, es más que un secreto a voces el hecho de que a Cuban lo bloquearon para comprar a los Cubs en 2009, quizás asustados por su sello personal para hacer negocios.

Hoy, el mismo exdueño mayoritario de los Mavericks cuenta con un gran capital y afirma —con sus razones— que no estaría en su mente invertir en las Grandes Ligas, si acaso lo haría con los polémicos Savannah Bananas, ¿quizá bromeando?

Referencial lo declarado en 2002 por Mark Cuban respecto a si los dueños de equipos deben elegir su veneno, yéndose a una reflexión de si los valores de sus empresas no están, digamos, “ligados” a la marca de ganados y perdidos. Tema bastante complejo: ¿cuántos equipos han sido realmente competitivos en los últimos diez años?

Sobre todo, si esos equipos reaccionarán, si se puede encontrar una paridad de mínimos (con unas 70 victorias), cuando la dura realidad nos dicta eliminados desde temprano en agosto.

Llama la atención el valor de los agentes libres, sí, pero aquí nos debemos insistir en la atención a cómo se debe reinvertir el cuantioso monto del Fondo Central para cada equipo.

Bloquearon al visionario Cuban, pero el veneno es el veneno…

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