La nobleza del beisbol

El diamante nos regala historias de todos colores sobre hazañas y marcas bien complicadas. Que un manejador llegue a MIL victorias suena a algo fuera de este planeta. Que Dusty Baker llega a DOS MIL éxitos desde el banquillo, es tan espacial como los Astros, su ac­tual ...

El diamante nos regala historias de todos colores sobre hazañas y marcas bien complicadas.

Que un manejador llegue a MIL victorias suena a algo fuera de este planeta.

Que Dusty Baker llega a DOS MIL éxitos desde el banquillo, es tan espacial como los Astros, su ac­tual equipo de Houston, donde ha sabido encami­nar el talento que le dejaron encaminado a partir de una estructura —la misma que armó el mexi­cano por nacimiento Jeff Luhnow—, lo cual se le reconoce a este timonel afroamericano de quien no éramos nada, pero nadita fans en su momento.

Incluso hemos tenido amistosas discusiones con un invaluable amigo como Francisco Romero (narrador en español de los Astros) sobre el ren­dimiento del equipo, de las decisiones, ya saben, esas cosas que terminan siendo los ingredientes que enriquecen al manjar beisbolero. Todo se di­sipa con esas dos mil victorias, para que se den ustedes una idea: sería ganar DIARIO tu juego, ininterrumpidamente durante… ¡12.34 temporadas!

Por supuesto que Dusty manejador —quien como pelotero fuera en algún momento compa­ñero del mítico Fernando Toro Valenzuela— ha tenido sus altibajos en el puesto, donde no muchos duran tanto (solamente 11 manejadores habían pa­sado esas 2,000 W) y con algunos datos curiosos.

Su mejor temporada, la única de más de 100 victorias (103), fue en nada menos que en su de­but, durante aquel 1993, donde los Gigantes de San Francisco no avanzaron mucho. Baker dura­ría con los mismos californianos del norte hasta 2002, donde perdería esa final ante los Angelinos, con aquella peligrosa y vergonzosa escena de su pequeño hijo cerca de la jugada en el plato…

Años de no demasiado brillo con Cachorros (04) y los Rojos (06), le seguirían dos temporadas donde, la verdad, se percibe que pudo hacer más con unos Nacionales que contaban con un respetable equipo, como aspirar a la máxima altura; coincidentemen­te, eso se le revertiría posteriormente al timonel. De hecho, después de una Serie Mundial con San Fran­cisco en 2002, Washington lo removía posterior a una temporada de 97 victorias en 2017… y sería hasta avanzado el 2020 que, después del fuerte escándalo del espionaje, los Astros deben remover a A. J. Hinch y entra al quite Baker, quien cierra ese calendario. Otra Serie Mundial que debió ganar la perdió con los Astros ante “sus ex” Nacionales y eso es una pequeña falla en su carrera, no ganar lo definitivo.

Baker ya es top ten de los managers ganadores en Grandes Ligas. Por cierto, el máximo ganador es Connie Mack, con marca de 3,731-3,948-76, segui­do por el gran Tony La Russa, con 2,828-2,445-4.

¡OJO con Las Vegas!: tuvimos la oportunidad de visitar esa calurosa ciudad y… viendo las entradas en Oakland, quizá sea cosa de poco tiempo.

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