Inédito… ¿emocionante?
Los Diamondbacks y los Rangers se enfrentarán en busca del título de la Serie Mundial después de eliminar a los Filis y Astros en series a siete partidos El beisbol es un deporte donde los giros pueden ser dramáticos: a cada pichada, entre entradas, variando por ...
Los Diamondbacks y los Rangers se enfrentarán en busca del título de la Serie Mundial después de eliminar a los Filis y Astros en series a siete partidos
El beisbol es un deporte donde los giros pueden ser dramáticos: a cada pichada, entre entradas, variando por temporadas… Si hace dos años veíamos a quienes llegan hoy a la Serie Mundial, se vería como una absoluta locura la posibilidad de tener este duelo entre unos Diamondbacks y unos Rangers con historias increíbles de cada lado.
Cabe aclarar: probablemente no será una Serie con mucho glam, dado que no son equipos de los grandes, pero el nivel de juego debe ser de lo más interesante; finalmente vencieron ambos a los campeones vigentes de la respectiva Liga, siendo los Filis y los Astros los de la intención para repetir y, al final, vencidos.
Ambos, hoy contendientes de la máxima instancia de las Grandes Ligas, hace un par de años terminaron con más de 100 derrotas, siendo los de los D’Backs algo tremendo con un horroroso 52-110, aunque, hey: como organización, ya saben ganar una WS, como aquella dramática de 2001 cuando prevalecieron sobre un equipazo de los Yankees con todas sus estrellas. Pocos recuerdan cómo, en el 2017, Grandes Ligas advirtió al equipo de Arizona de las necesarias mejoras para realizar al Chase Field o, de lo contrario, se tendrían que mudar.
Ahora, en Phoenix, se juega con una alberca atrás de la barda y en Arlington —casa de los Rangers— con un estadio casi nuevecito, flamante y sin la necesidad de demoler su inmueble anterior… bien dicen en su peculiar inglés: “Todo es más grande en Texas”, mientras esperan su primer campeonato (antes en Washington) como franquicia.
Los Rangers vencieron a su vecino estatal con una magistral ejecución del manager francés Bruce Bochy, quien no sabe perder un séptimo juego y aprovechó las terribles decisiones de un Dusty Baker antagonista, quien, la verdad, en playoffs, nomás no ejecuta aún con un equipazo.
Las serpientes de Arizona le comieron el mandado a unos Filis silentes a la hora buena, particularmente Bryce Harper es un peloterazo, quien seguirá añorando la máxima instancia.
Ambos equipos liquidando en patio ajeno, más sueltos, sin los nervios como locales, aprovecharon fallas elementales de los hoy eliminados: curiosamente, ambos “buscando la barda” con puro swing largo y sabemos cómo el beisbol no perdona esa osadía cuando impera la practicidad de embasarse.
Texas es un equipo de fortaleza con peloteros ampliamente probados, mientras Arizona tiene velocidad (le robaron hasta los calcetines a los Filis) y picardía, da gusto ver cómo juegan sin desparpajo.
Gran oportunidad para Max Scherzer y Corey Seager en el lado sombrerudo, mientras lo es para Corbin Carrol, Ketel Marte, Lourdes Gurriel y nuestro Alek Thomas, los del lado del reptil.
Texas en 6.
