Hielo MUY delgado

Estamos hablando de un tema insospechado y, a la vez, DRAMÁTICO, a partir de los comentaristas, escritores, narradores de beisbol que tengan relación profesional con los conglomerados empresariales de apuestas. Reporta el gran Maury Brown, desde los Winter Meetings, en ...

Estamos hablando de un tema insospechado y, a la vez, DRAMÁTICO, a partir de los comentaristas, escritores, narradores de beisbol que tengan relación profesional con los conglomerados empresariales de apuestas.

Reporta el gran Maury Brown, desde los Winter Meetings, en Nashville, algo no muy cercano al ruido de si Juan Soto llega a los Yankees (donde ya está Alex Verdugo), si se mueve Mike Trout o si los Mets hacen nuevo ruido.

Es algo como para tomarse en cuenta, pues es precisamente la Asociación de Escritores (BBWAA), la cual decide, con sus votaciones, si llegan a las designaciones más preciadas (jugador más valioso, Cy Young, novato o manejador del año) o, incluso, las siempre esperadas selecciones para la inmortalidad del Salón de la Fama.

Ya cuando cierto periodista especializado en temas de la pelota caliente recibe un mensaje de texto (SMS) desde un número desconocido preguntando su parecer para tal o cual nombramiento, la cosa no está tan nice, tan de oropel si ese número resulta ser de alguien relacionado con el mundo de las apuestas. Peor aun cuando una cadena de transmisiones, hoy asociada hasta el cuello con las mismísimas Grandes Ligas, anuncia la entrada en operaciones de ESPN Bet, tampoco se ve como que, digamos, una “linda invitación a la integridad” en este deporte del diamante. Aunque anuncien que, como “la puerta negra”, tenga mil candados.

Bien dice el dicho: “Cría cuervos y…” eso de los ojos, NUNCA nos agradará que una fortísima casa de apuestas (MGM) esté tan metida con MLB, incluso como socio estratégico, ¡caray!, ¿entonces llegaremos a decir de Pete Rose el exonerador “una blanca palomita” y le aplaudiremos su nicho en Cooperstown? En serio, cosas veredes, aunque, en el fondo, estemos hablando del alma (en realidad, esa aleatoridad) de un deporte, precisamente, rico por la cantidad de variables de juego.

Si le han abierto tanto la puerta al poderío económico (¿y de coacción?), a las apuestas y su imperio organizacional, luego no se espanten, Manfred Boys. Sí hemos reconocido algunos logros de la era del actual comisionado del Beisbol de las Grandes Ligas, aunque ésta puede ser LA MANCHA, incluso para la posteridad o para afectar peor que aquellas huelgas (de peloteros) si se descubren algunos amaños… al cabo no ha sucedido en otros deportes, ¿VERDAD?

Por eso el título de esta entrega: literal, si están patinado en hielo muy delgado, el riesgo es que éste colapse y el hundimiento sea FATAL: ¿de verdad, el beisbol moderno necesita tanto casarse con esos intere$e$ en forma de apuestas?

EXTRA INNING: al momento no se sabe el destino del samurái Shohei Ohtani (parece Toronto el favorito), hay quien dice que esto incluso afecta al mercado del beisbol, ¿qué opinan ustedes?

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