Fuego, Guardianes y un juez

Queridos lectores: si les preguntaran sobre una posible apuesta a favor de su equipo y ustedes mismos saben que nada más no tiene chance esa misión en el calendario venidero, pues, obviamente no le entrarían a arriesgar sus billetes, ¿cierto? Bueno, pues los Ind... ...

Queridos lectores: si les preguntaran sobre una posible apuesta a favor de su equipo y ustedes mismos saben que nada más no tiene chance esa misión en el calendario venidero, pues, obviamente no le entrarían a arriesgar sus billetes, ¿cierto?

Bueno, pues los Ind... perdón, los Guardianes de Cleveland estrenaron no sólo el mote para este 2022, salieron relucientes con una camada de talento como para llegar al banderín de una División Central de la Liga Americana donde cualquiera podía sacar la mejor parte, aunque, los exaborígenes (esas cosas en la dizque modernidad) le pusieron un extraordinario acento a su campaña.

La añoranza por la película Major League permanece, con aquella tribu y su logro dramático para una pieza infaltable, lo que hacen estos (ya) Guardianes es de elogiarse, partiendo de un roster con talento joven, con un peloterazo como José Ramírez y —quizá esencialmente— la genialidad del manejador Tito Francona armando y moviendo un roster por el cual daban... 7.5 por ciento de probabilidades para llevarse un banderín el cual hoy festejan.

Un 30 por ciento de sus victorias son por una carrera; 35 de los 86 triunfos (al momento) viniendo de atrás, son un equipo con garra.

Qué bonito es el beisbol con estas historias, en los días donde se comienza a configurar el mapa de los playoffs, con fiestas en patios ajenos y casas propias: bebidas espumosas y muchos sueños por realizar en el maravilloso octubre.

Interesantísima la posible Triple Corona (AVG, HR, RBI) para el caballón Aaron Judge con los Yankees: pelotero completísimo, si se queda o no en el Bronx, será decisión de oficina, aunque ha sido un elemento de tremenda valía. Al momento no ha llegado al HR 61 y la verdad es un deseo de todos, una expectativa increíblemente positiva.

Donde no está tan linda la cosa es en una estadística letal: en el 2019 se lanzaron 1,055 pichadas de más de 100 (o más) millas por hora, lógicamente saltamos el 2020, para que en 2021 fueran 1,824 de esas velocidades y en este 2022 llevamos ¡3,240! de esos latigazos, faltando fechas en el calendario.

Quizá eso no mata el espectáculo y que “el perico donde quiera es verde” con aquello de que los bateadores deben estar capacitados para batear eso y hasta 107 mph si es necesario, la cuestión es que el número de ponches y —con ello— digamos de “menor rango de acciones” en sí en el diamante (rolas, elevados, doble plays, hit and run) están convirtiendo casi en un juego de “prueba y error” a un deporte de conjunto.

El temor está en cómo estas nuevas medidas de segunderos y la “correteada” por los tiempos, hagan aún más volátiles a estos números no muy risueños.

Temas: