¿Es un respeto al juego?
Ahora resulta, la violencia tiene defensores en el beisbol. Recordamos los lamentos de aquellos aficionados quienes querían a como diera lugar que siguieran los brutales impactos en el plato. Ni modo, tuvo que suceder una lesión grave en el receptor Buster Posey ...
Ahora resulta, la violencia tiene defensores en el beisbol. Recordamos los lamentos de aquellos aficionados quienes querían a como diera lugar que siguieran los brutales impactos en el plato.
Ni modo, tuvo que suceder una lesión grave en el receptor Buster Posey para que Grandes Ligas reaccionara y se estableciera esa regla de no tan fácil interpretación y acabáramos con colisiones, las cuales bien podrían terminar con la carrera (la salud) de un jugador, tuvimos un ejemplo penoso en la Liga Mexicana esta temporada…
El tema viene por el pelotazo al casco en un duelo entre “equipos hermanos” (se entrecomilla esa idea), Guerreros de Oaxaca, en el Estadio Alfredo Harp, visitando a los Diablos Rojos. La velocidad del lanzamiento y la zona del casco donde impacta le dan un tono dramático, aunque lo peor fue la bronca que se tuvo en el mismo escenario y serie, una de violencia desmedida, de riesgos incalculables, amén del rosario de multas con suspensiones.
Si lo anterior es el tono que alerta, lo debemos complementar (para contraste) con la imagen de un duelo de Ligas Menores, donde el joven pitcher también impacta el casco del bateador —en la orejera cerca de la cara— y entonces, arrepentido, el muchachito, quien sigue en la loma, rompe en llanto… de inmediato el recién golpeado corredor —ya en primera— corre a darle un abrazo solidario a su rival, a quien le arrimó fuego con la pelota y un momento antes le dejó aturdido.
¿Qué nos muestra tal escena? La necesidad de ir a las bases, de recordar lo que se les inculca a los niños (Little League, FEMEBE, ABIJ, lo que sea) y recordar ese juramento donde los chavalitos verbalizan el “jugaré limpio” y el “yo apoyaré positivamente a todos…”.
El beisbol NO debe ser un generador de violencia en una sociedad donde eso es lo que abunda sobradamente, PARA MAL, y en un momento histórico, donde somos más seres humanos (casi 8,000 millones) con menos tolerancia, menos empatía y, en variados casos, menos ganas de convivir con quien no se parece mucho a ti. Nos comentaban en redes sociales cosas como que es una “medida progre” que ya exista UNA DISCULPA del lanzador al bateador golpeado y que “no puedes comparar casos infantiles con los profesionales”, ah, caray, ¿te vuelves INHUMANO al hacerte profesional? L
a violencia en todas sus manifestaciones es algo que debemos evitar, las pichadas para lastimar al rival deben ser MAYORMENTE SANCIONADAS para sentar un fuerte precedente y, disculpen ayatolas del diamante, pero esas broncas y reyertas VERGONZOSAS deben DESAPARECER totalmente del rey de los deportes.
¿Quieren violencia? Búsquenla en la nota roja, el beisbol debe defender su legado.
