Emocional por doble partida

Algo de una peculiar magia tiene esta época del año en el beisbol de MLB. Una magia la cual se puede decir que huele a diamante, pero ya no necesariamente se da de manera directa ahí… Las oficinas de todos los equipos y la oficina de un museo han estado con una ...

Algo de una peculiar magia tiene esta época del año en el beisbol de MLB. Una magia la cual se puede decir que huele a diamante, pero ya no necesariamente se da de manera directa ahí…

Las oficinas de todos los equipos y la oficina de un museo han estado con una agitación especial actualmente, sólo que en Cooperstown la conclusión se dio el domingo con la ceremonia de entronización para una generación muy especial.

Entre Jim Leyland (vaya que tiene historias), Joe Mauer, Adrián Beltré y Todd Helton se tiene con qué evocar muchas anécdotas en el campo de juego y sí se han tenido cuestionamientos de si fue una lista “amplia” de ahora entronizados, pero, vaya, todos los recordamos y han sido parte de una colorida etapa reciente donde el beisbol ha tenido días de mucha productividad en cuanto a capital.

¿Qué tanto ha cambiado el beisbol desde el retiro del durable manejador Leyland o de los consistentes Beltré, Helton y Mauer? En sí, el juego ha tenido innovaciones en algunas reglas como es el tema del cronómetro, pero también podemos ver un espectáculo financieramente sano y MUY atractivo para las inversiones,

Se hizo mención de las 30 oficinas tronándose los dedos, ya sea para vender a sus mejores peloteros en pos de un futuro promisorio no tan lejano o los otros equipos buscando suplir ese hueco, tanto en el pitcheo (principal preocupación muchas veces) o en ese spot del bateo donde o no hay poder suficiente o simplemente se busca reforzar más presencia en las bases; emocional por donde se le vea: algunos jugadores no quieren irse (incluso algunos “vetan” el irse hacia ciertos equipos) y otros ya casi piden su salida, los directivos casi se convierten en un beisbolista más con tal de ayudar al equipo para hacer la mejor suma disponible.

Es como ese juego de la cuerda: unos jalan, otros quieren jalar también y, en el “estira y afloja”, vemos unas negociaciones tensas, al límite del tiempo en un tema el cual seguramente veremos los más sonados cambios en la próxima entrega, porque… la historia hoy nos indica una ceremonia llena de buenos discursos y la verdad que la discusión nos llevará casi cada año hacia quienes sí merecen y quienes ni de lejos deberían.

Gran tema el de Bobby Maduro, dueño (1954-1960) de aquellos hoy míticos Havana Sugar Kings de la International League Triple A, quien tuvo que huir de Cuba y hoy se menciona como un pilar de lo que fue la temprana internacionalización de la pelota; nada más merecido que llegue a un nicho de Cooperstown un empresario que patrocinó la pelota en todo nivel, en variadas naciones, con la mente en hacer de Grandes Ligas la mencionada franquicia… tiene TREMENDO apoyo sustentado en información histórica y cartas avalando su paso.

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