Dinero perdido…
Muchos de nosotros hemos escuchado: “No le metas dinero bueno al malo”. Probablemente algunos mal entiendan si eso de que existe dinero bueno es posible, porque… todo el dinero debería ser bueno, ¿verdad? Para no irnos a una discusión bizantina, simplemente es ...
Muchos de nosotros hemos escuchado: “No le metas dinero bueno al malo”.
Probablemente algunos mal entiendan si eso de que existe dinero bueno es posible, porque… todo el dinero debe(ría) ser bueno, ¿verdad?
Para no irnos a una discusión bizantina, simplemente es referirnos a los equipos quienes gastaron una millonada y no llegaron a la ronda de comodín.
Son dos equipos de la Liga Nacional y uno de la Liga Americana, para colmo, los dos que son de la misma ciudad literalmente les llovió recientemente y no precisamente lágrimas de los aficionados… bueno, también las hubo.
No cualquier año ves que los Yankees de Nueva York no accedan a unos playoffs, ni siquiera en esta generosísima edición actual con una ronda de comodín la cual te termina otorgando —de facto— seis boletos para la postemporada.
¿Por qué es importante que existan más boletos a la fiesta de octubre? Siendo estrictos, es diluir un poco la dureza de la aduana donde calificaban —menos y posteriormente un poco menos— equipos a unos playoffs donde puede ganar cualquier equipo enrachado. Vaya que vimos ejemplos y vaya que eso ponía a temblar a más de un manager dominante, de ésos de “sólo en temporada regular”.
Tener esta sexteta de accesos nos está regalando la oportunidad de ver dos muy buenas series por Liga, incluso con los dos primeros choques de la Americana resueltos.
Pero no nos alejemos de lo medular: Los Mets de Nueva York gastaron 343 millones de dólares, los Yankees erogaron 279 y fracción de los mismos y nos faltaba el colapso de los Padres de San Diego quienes se aventaron el “chistecito” de apoquinar 253 melones verdes para buena la cosa.
De verdad que los casos de Mets y Padres —los dos de la Nacional— son como para un manual de lo que no se debe hacer, un caso para la araña, un episodio de la dimensión desconocida o una pieza de concierto con los violines desafinados: fallas de ejecución, errores, lesiones a granel, suspensiones, discusiones y “un poco” de enojo por parte de sus fieles aficionados.
Todo mundo se relamía los bigotes de pensar en la posibilidad de ambos serios contendientes podrían meterse a una pelea donde sobreviviría uno de entre esos dos y los Bravos de Atlanta junto a Dodgers de Los Ángeles, pues no fue así; es más, un equipo bien dirigido como los Cerveceros de Milwaukee pudo avanzar más.
Como para dejar pensando: ahora que la NFL tuvo una transmisión alterna en modalidad de “simulcast” el anterior domingo con temática de la saga infantil animada Toy Story, cabe preguntarse si tendremos algún día simulación oficial para juegos de Grandes Ligas generados por inteligencia artificial (AI). ¿A las casas de apuestas puede gustarles la idea?
