¿Ahora sí habrá certeza?
Sigue siendo un tema comentado la gran Serie Mundial entre los Azulejos de Toronto y los ahora bicampeones Dodgers de Los Ángeles. Afortunadamente, el beisbol fue el triunfador por el gran drama vivido hasta el pasado fin de semana, con un cerradísimo séptimo juego en ...
Sigue siendo un tema comentado la gran Serie Mundial entre los Azulejos de Toronto y los ahora bicampeones Dodgers de Los Ángeles. Afortunadamente, el beisbol fue el triunfador por el gran drama vivido hasta el pasado fin de semana, con un cerradísimo séptimo juego en coordenadas canadienses.
Un aspecto como para una verdadera preocupación para las Grandes Ligas no es cualquier cosa, es EL TEMA: sigue siendo comentado por aficionados de todos colores, como el ampayeo detrás del plato fue pésimo en momentos clave. Es de verdad increíble cómo un espectáculo con esa enorme valía —no sólo en cuanto a la generación de capital— tenga un sistema tan primitivo, donde un “juez” (el ampáyer, pues) tenga que decretar si un latigazo de 102 mph mordió una esquina que nadie está viendo ni en el diamante ni en el estadio, sólo en la transmisión.
Y es claramente una misión donde ya no puede haber margen de error: disculpen, grupo de ampáyers, pero ya 95% de certeza en esas llamadas es malísimo, pues precisamente es ese 5% el cual echa a perder todo, especialmente si es una casa llena en la séptima entrada con la del empate en tercera, por decir algo en concreto. En el tercer, quinto, sexto y séptimo juegos se tuvieron decisiones ESPANTOSAS detrás del plato y, la verdad, la culpa la tiene el comisionado y todo su ejército de tecnificados funcionarios, cuando ya deberían traer un audífono (“chícharo” le llaman) y simplemente confirmar eso visto por todo el mundo en la televisión.
La supuesta innovación del automated ball-strike (ABS) challenge system como método de apelación con el “toquecito” en el casco por parte del bateador se ve como una medida limitadísima y muy poco agraciada, por decirlo de alguna manera suave.
Sí, el plato tiene ese ancho de 17 pulgadas y la pelota un aproximado de 2.9 pulgadas, lo cual nos da ese aproximado de casi SEIS pelotas juntas por el ancho de la zona de strike como la conocemos, ¿en verdad creemos eso de un ojo humano pudiendo descifrar una recta de cuatro costuras mordiendo la esquina de esa área?
Esto es una preocupación real y da para pensar cómo ni siquiera un aficionado fundamentalista “del beisbol de antes” protestaría por una mayor certeza en cuanto a las decisiones del juego, mucho menos si se sabe algo respecto de la tecnología disponible.
Si ya ganaste en cuanto a la fluidez del juego ahorrando significativamente en cuanto a los tiempos de duración del mismo, lo mínimo que puedes hacer es darle ese “sello de calidad” con las llamadas en HOME.
Muy poco se habló de una entrevista donde el mismo comisionado Rob Manfred se “dejó ir” casi cantinfleando con el tema de la, quizá, no tan pronta expansión y la presencia de big leaguers en Juegos Olímpicos… híjoles, ojalá resuelvan bien esos temas.
