Desprotección y juicio(s) sumario(s)

Al parecer, es inminente el anuncio por parte de las Grandes Ligas de un nuevo listado de peloteros, quienes han dado positivo en los resultados de los análisis antidopaje. Parece un eterno cuento de terror, tanto como para que el estelar lanzador Justin Verlander pugne ...

Al parecer, es inminente el anuncio por parte de las Grandes Ligas de un nuevo listado de peloteros, quienes han dado positivo en los resultados de los análisis antidopaje.

Parece un eterno cuento de terror, tanto como para que el estelar lanzador Justin Verlander pugne por un robustecimiento de dichas sanciones, al igual que varios jugadores más (coincidentemente casi todos de raza blanca), en una especie de torbellino que avienta nombres “señalados” inesperadamente.

Una política que ha buscado desaparecer las monstruosidades de la “era de los esteroides” en los noventa, cuando casi casi del primero al noveno bateadores poseían un físico de miedo y los palos descomunales parecían ser el ingrediente para llenar estadios.

Llegó Bud Selig a la oficina del Comisionado —sería ratificado posteriormente— y esos criterios contra las sustancias prohibidas serían uno de sus más preciados logros, por supuesto, junto al que deja mucho dinero más en la actualidad: la venta de derechos televisivos para su disfrute en celulares, tabletas y dispositivos en general.

Con Rob Manfred como el comisionado sucesor de Selig, no sólo se han mantenido las políticas contra el dopaje, sino se han endurecido, se han adaptado y… de primera mano sabemos que es algo muy parecido a una cacería de brujas la realización de exámenes aleatorios y sorpresivos, incluso en el domicilio mismo de los peloteros.

De ahí que ha sido de lo más sonado el caso de la suspensión para Dee Gordon —exjugador de los Dodgers—, actualmente con los Marlines de Miami, para quienes abrió la temporada verdaderamente tumbando caña, como dándole la razón a su mánager Don Mattingly, quien lo pidió con etiqueta de infaltable.

A Gordon le cargaron 80 juegos de suspensión y el moreno pretendió hacer una defensa mediática en cuanto a que él no sabía cómo había entrado a su organismo dicha sustancia, cuando los medios ya lo habían puesto en una guillotina con una charola de plata esperando su cabeza y su carrera por el hecho de tener un contrato garantizado de 50 millones de dólares.

Es positivo que se ataque la trampa ante cualquier tipo de sustancia o ventaja ilegítima que sea, sin embargo, lo verdaderamente fuerte es si un pelotero se jacta de cómo tienen los mejores controles del mundo, mientras a uno de sus colegas se observa con desprotección desde un Sindicato de Peloteros dirigido por Tony Clark de una manera un tanto alineada y lejana al liderazgo del gran Marvin Miller, quien dirigió al gremio entre 1966 y 1982.

Meldonium en el tenis, hoy Turinabol en el beisbol, las cartas parecen estar marcadas, la pesadilla para los protagonistas del juego persiste, lejos de los diamantes, el dilema de si aguantan jugar diario, si recurren a algo o si el big show no los consume.

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