Shanghai, preámbulo de Londres
Se aplaudió el registro de solamente dos nuevas marcas del orbe.
Terminaron los Campeonatos Mundiales de Natación con la supremacía de Estados Unidos en los deportes acuáticos al cosechar 17 medallas de oro, 6 de plata y 9 de bronce, sobre el país anfitrión, China, que dio una gran pelea hasta la última jornada, para terminar en segundo peldaño con 15 medallas de oro, 13 de plata y 8 de bronce.
Por parte de América, Brasil quedó en cuarto sitio con cuatro metales áureos, mientras que México terminó en el lugar 26 del medallero con dos preseas de bronce obtenidas en la disciplina de clavados por medio de Paola Espinosa, en la plataforma de diez metros individual, así como por Yahel Castillo y Julián Sánchez en el trampolín de tres metros sincronizados.
En comparación a lo sucedido hace dos años en Roma 2009, en donde se registró una impresionante cantidad de 43 plusmarcas mundiales, debido al uso de los trajes de alta tecnología –prohibidos a partir de enero de 2010–, en Shanghai se aplaudió el registro de solamente dos nuevas marcas del orbe.
La primera de ellas, a cargo del estadunidense Ryan Lochte, reconocido como el mejor nadador del certamen al demostrar su supremacía sobre el ocho veces campeón olímpico en Beijing 2008, Michael Phelps, y cuya nueva marca cayó en su rivalidad en los 200 metros combinado individual, con 1:54, para cerrar en la última jornada el chino Sun Yang, de 19 años, quien batió el récord mundial de los mil 500 metros libre con 14:34.14, que superan lo hecho hace una década por el australiano Grant Hackett (14:34.56), cuya marca había sobrevivido a los bañadores de poliuretano.
El récord de Sun Yang no es casualidad. Dennis Cotterell, de Australia, el antiguo entrenador de Hackett, es quien ha dirigido las brazadas de Sun. En los Juegos Asiáticos, Cotterell, el más grande entrenador de distancia en el mundo, había advertido a Hackett que su récord se iría pronto, después de que el nadador chino lograra a sus 16 años ser finalista olímpico en 2008 y en los Mundiales de Roma 2009, bronce con 14:48 minutos.
Ahora en Shanghai, Sun tuvo un paso impresionante que le permitió cerrar con broche de oro y convertirse, en una nación de mil millones de personas, en el nuevo emperador de las pruebas de fondo.
En la rama femenil, Rebecca Soni fue la mejor nadadora con tres preseas de oro, en los 100 y 200 pecho, relevo 4x100 combinado y su bronce en los 50 metros pecho.
Los resultados de esta justa son el mejor preámbulo de lo que será la natación el próximo año en Londres, donde, si Michael Phelps se motiva del fracaso, los duelos que sostenga con Lochte en los 200 libre y 200 combinado, serán de las grandes atracciones de la justa veraniega.
También es importante destacar el anuncio que realizó Michael Phelps al terminar los mundiales, marcando Londres 2012 como su retiro de las piscinas, donde ha logrado ser el nadador más reconocido en la historia con 14 oros olímpicos y 26 oros en campeonatos mundiales, una marca que no tiene sucesor todavía. A China, no llegó en su mejor momento, y a pesar de sus dos descalabros, fue el máximo ganador de metales (siete), siendo pieza clave para que EU ganara en el cierre el relevo 4x100 combinado y se adueñara del título de estos campeonatos.
