Lochte reclama su lugar en la historia

Ha superado sus diferencias incluso físicas, ya que es cinco centímetros más bajo que Phelps.

Superar a Michael Phelps parecía inconcebible después de su hazaña de ocho medallas de oro olímpicas en Beijing 2008, y aunque en Roma 2009 tuvo su primer fracaso, se justificó por la polémica del uso de los trajes de alta tecnología que fueron prohibidos por la FINA en enero de 2010, lo que parecía una ironía, ya que fueron promovidos por el propio estadunidense previo a la justa veraniega.

Ahora, en los mundiales de Shanghai, la historia está dando el lugar que Ryan Lochte siempre buscó detrás de Phelps, al revertir su “mala suerte” de siempre toparse por delante con el Tiburón de Baltimore.

Y es que mientras Phelps recuperaba la “inspiración” para retornar a los entrenamientos, Ryan Lochte no perdió el tiempo y se dedicó a “perfeccionar” sus debilidades. Su anhelo de triunfo lo llevó primero a ser figura de los mundiales de curso corto en Dubai, y ahora, ante la mirada atónita del propio Phelps, reclamar en Shanghai el sitio de honor.

Lochte ha podido superar sus diferencias incluso físicas, ya que es cinco centímetros más bajo que Phelps y con menos longitud de brazos, situación que ha logrado compensar con el incremento de su potencia muscular para aumentar la frecuencia de sus brazadas, lo que ha originado duelos con gran derroche de adrenalina, en cuyas salidas y vueltas ambos parecen agotar los 15 metros permitidos por debajo del agua y ni qué decir de sus espectaculares cierres.

Su rivalidad ha llegado al grado de batir el primer récord del mundo en curso largo, autoría de Ryan Lochte en los 200 metros combinado, desde la prohibición de los trajes “mágicos”. Una prueba en la que Phelps demostró su dominio en la mariposa, mientras que Ryan lo hizo en el dorso y el estilo libre, siendo el menos depurado para ambos su desempeño en el tramo de pecho.

Ryan, con el mejor tiempo de reacción, frenó el tablero en 1:54.00, mientras que Phelps lo hizo en 1:54.16, quedando atrás su propia marca del orbe impuesta hace dos años con los trajes “mágicos” de 1:54.10.

Los triunfos de Lochte han sido claros, al ser la natación un deporte de tiempo y marca que no da cabida a la apreciación, y en donde se exhibe el trabajo de todo un ciclo y no solamente de días de entrenamiento. Phelps se encuentra lejos de su mejor forma deportiva y, aunque continúa en la élite, Lochte se exhibe como uno de los protagonistas en Londres 2012.

A pesar de ser superado por su “amigo”, Phelps cosecha en Shanghai más metales: oro en los 200 mariposa, plata en los 200 libre, plata en los 200 combinado y bronce en el relevo 4x100 libre. Lochte cuenta con los oros en 200 combinado y 200 libre, el bronce compartido en el relevo y le falta todavía los 200 dorso.

El palmarés de Lochte en Olímpicos lo adorna con 1 oro y 1 plata en Atenas 2004, así como 2 oros y 2 bronces en Beijing 2008;  en campeonatos del mundo, suma en Montreal 2005 un oro y dos bronces; en Melbourne 2007, un oro y tres platas, mientras que en Roma 2009 tuvo cuatro oros y un bronce.

Ahora en Shanghai, a Phelps le restan los 100 metros mariposa y los relevos 4x200 libre y 4x100 combinado, mientras que a Lochte, los 200 metros dorso, 400 metros libre y los relevos 4x200 libre y 4x100 combinado.

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