Trump a la mexicana goza la fiesta del beisbol

Un aficionado se disfraza del presidente de EU al asistir al encuentro entre México y Cuba en la Serie del Caribe

thumb
En el parque de los Tomateros le piden fotos a José, quien llegó a la Serie del Caribe con su máscara de Donald Trump (Foto: Héctor Linares)

CULIACÁN.

El Donald Trump guasavense se para burlonamente junto a la cartulina que anuncia la rifa de 100 dólares en efectivo en la compra de boletos a 20 pesos. Los aficionados, que pasan a su lado con la playera tricolor bien puesta y con el águila de Hecho México que resalta en el pecho, lo abuchean. Unos más lo batean con la mirada, otros lo ponchan con su desprecio, mientras que acumula más recordatorios familiares que los propios ampayers. Al final, muchos también se toman la foto. Total, es una fiesta.

El personaje de Donald Trump tuvo el “descaro” de pasearse en plena Serie del Caribe para convertirse en un intruso en la fiesta beisbolera que ha sido totalmente mexicana.

Se me ocurrió para darle un poco de diversión a la gente”, dice José, quien porta un jorongo azul rey con el nombre de Guasave. “Pero no sabes las mentadas que me he llevado”, dice mientras apenas se levanta la máscara del enemigo de moda de los mexicanos.

-¿Qué le diría al original Donald Trump?. “Que se deje de chingaderas”, responde con un florido lenguaje sinaloense.

Las cervezas corren como si se trataran de robar una base desde el Fan Fest, en las afueras del espectacular estadio de Tomateros, hasta los pasillos del inmueble, en donde la gente espera otra victoria tricolor.

Entre las numerosas atracciones en las que se puede lanzar la esférica y batear, transitan leyendas del beisbol mexicano como Francisco Paquín Estrada, ganador de cuatro Series del Caribe, dos como jugador y otro par como manager.

Las gorras piratas, y no precisamente de las de Pittsburgh, les dan la batalla a las originales que se ofrecen en los stands oficiales con anuncios de que se aceptan tarjetas bancarias y dólares.

El equipo mexicano está ya en semifinales y con la oportunidad de mantener su dominio en la Serie del Caribe en los últimos años. La fiesta es interminable en Culiacán, a pesar de que el equipo de casa, Tomateros, no logró ser el representante. Todos apoyan a Águilas de Mexicali, mientras que Donald Trump, es sólo un Hijo de la Tostada, como se llama un peculiar puesto de ceviche a las afueras del estadio.

fdr