Cuando el futbol se piensa, en la visión del 'Pibe'

Carlos Valderrama, uno de los mejores mediocampistas de la historia, analiza el juego actual en el que la velocidad supera al cerebro

thumb

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de diciembre.- Carlos Valderrama (Santa Marta, Colombia, 1961) viaja más que cuando era futbolista. En el año que está por concluir anduvo de Roma a Cali, de Catar a Madrid y de Miami a México para cumplir compromisos publicitarios pero, sobre todo, para seguir frecuentando a los viejos amigos, algunos de ellos decididos rivales de la Colombia que dirigía Pacho Maturana.

“Una de mis últimas escalas fue Roma para visitar al Papa Francisco en un partido por la Paz. Estuve con Maradona, Roberto Baggio y Diego Simeone, una verdadera fiesta”, relata el Pibe.

A donde va lleva a su esposa e hija y a su portentosa e inconfundible melena ensortijada que le distinguió a la par de su sigilo para moverse en el campo  con delicadeza.

Este colombiano que enfrentó en cuatro ocasiones a México fue de los que irrumpieron mundialmente con el peinado afro  a la moda que ahora es tan común en jugadores como Fellaini, David Luiz o Willian.

La gente lo reconoce mucho aún después de terminada su carrera...

Por fortuna. Mi carrera se la debo a la afición y su cariño. Logré muchos de mis sueños y mi trayectoria quedó ahí intacta. Dicen que estoy a la par de Pelé, Zidane, Maradona o Cruyff;  yo no me lo creo tanto, sólo fui feliz representando a Colombia.

¿Y con jugadores mexicanos no lo comparan?

No, pero son mis grandes amigos Carlos Hermosillo, Jorge Campos, el Matador Luis Hernández ¡Qué bombas de jugadores tenían! Me tocó enfrentarlos varias veces.

En México cuesta olvidar la derrota ante Colombia, en la Copa América de 1993.

Ahhhh, ¿habla de la de Ecuador, por el gol de Aristizabal? Yo empecé esa jugada. En verdad era muy difícil de marcar, se fue la luz, el partido se empató y se trabó. Colombia era una muy buena selección, rápida, fuerte, jugábamos casi a la velocidad de la luz y nos sorprendió lo de México. Fue circunstancial el triunfo, pero creo que merecido.

Lo que tampoco se olvida es el 5-0 de Colombia a Argentina en Buenos Aires.

Me habla de eso y la piel se me enchina. Nuestra idea era tocar y tocar el balón, no importaba cuántas veces, sino tocarlo bien. No recuerdo que esa selección saliera rompiendo la pelota o con balón al aire. Sólo centrábamos cuando nuestros delanteros estaban puestos en el área. Eramos felices así.

Parece que ya no salen futbolistas como usted.

¡Hombre! Sí salen. Pasa que ahora son jugadores diferentes, de otra época a la mía. Lo importante es que el futbol sigue para adelante y nos divierte mucho.

Pero se sigue discutiendo que no tienen su clase ni su técnica.

Es cierto que el jugador número diez no es como los de antes, han cambiado su forma de moverse en el campo. Sin embargo, ahí siguen. El problema es que los mandan a correr por todos los lados de la cancha. Muchos entrenadores creen que si un jugador no corre, no sirve y quieren que sean más rápidos que la pelota, pero no todo es velocidad.

¿James Rodríguez es su sucesor?

Creo que sí, que ya está. Antes sufríamos en Colombia por no tener un cerebro en el campo, un diez que pensara y con James lo hemos encontrado. El Real Madrid se llevó una perla de futbolista al igual que al contratar a Javier Chicharito Hernández.

¿Esta selección colombiana de Brasil 2014 superó el encanto de la que fue parte usted?

No sé si fue mejor. Jugó muy lindo al futbol. El mensaje de Néstor Pékerman fue claro: defenderse bien atrás y atacar con orden. Ante eso influyó mucho la libertad que le dio a los talentosos y que nunca fue un equipo dependiente de un solo jugador. Además, como en el 94, el país se unió en torno a la selección. Ahora bien, la de nosotros causó furor y una época que difícilmente sera igualable.

¿Le gustó México en el Mundial?

Mucho. Mire usted que nadie apostaba por los mexicanos y abrieron bocas con su futbol. Fueron creciendo en la competencia, por momentos se parecían a la que enfrenté en Copa América con buena técnica, educados, centrados, unos formidables jugadores, lástima lo que pasó con Holanda.

¿Viene seguido a México?

Más de lo que creen. Aquí la gente me quiere mucho y a mí me encantan sus playas, mares, comida y su hospitalidad, es como mi casa.

El Pibe vs. El Tri

Nunca en México

Cuatro veces enfrentó el Pibe Valderrama a la selección mexicana, pero a pesar de que en su tiempo se jugaron dos amistosos en suelo nacional, no viajó con su selección. En tres ocasiones se midió al Tricolor en Estados Unidos, un amistoso,  uno más en la Copa Amistad de 1992 y otro en la Copa USA de 1995. El primero fue en 1984 en el Memorial Coliseum con victoria del Tricolor 1-0. Los otros dos se saldaron con empate sin goles y el último fue en la Copa América de Ecuador 93 .