Se le pegaron las sábanas… y Royals le pasa factura

El joven catcher de Kansas City llegó tarde tras quedarse dormido, perdió la titularidad y terminó pagando caro el descuido en Grandes Ligas

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Carter Jensen reconoció su error tras quedarse dormido y no llegar a tiempo al juego de los Royals ante Minnesota.REUTERS

Carter Jensen vivió una de esas historias que parecen menores, pero que en el beisbol de Grandes Ligas pueden marcar una carrera. El joven receptor de los Kansas City Royals fue retirado del lineup titular para el juego del jueves ante los Minnesota Twins tras un error poco común: se quedó dormido y no escuchó su alarma.

El propio Jensen, de apenas 22 años, no intentó justificar lo ocurrido.

No me desperté con la alarma. Me quedé dormido”, reconoció ante medios locales, dejando claro que entiende la dimensión de lo sucedido. “No tengo excusa… siento que decepcioné a mis compañeros y a los coaches”, añadió, en un tono que reflejó autocrítica y responsabilidad.

El catcher finalmente llegó al estadio, pero sin el tiempo suficiente para prepararse y cumplir con su rol como titular. Por ello, el cuerpo técnico tomó la decisión de modificar los planes y mandarlo a la banca, utilizándolo únicamente en la novena entrada del encuentro, que terminó con derrota de Kansas City por 5-1.

La ausencia obligó a mover piezas dentro del equipo. Salvador Pérez, quien originalmente estaba contemplado como bateador designado, tuvo que asumir la receptoría durante las primeras ocho entradas, en un ajuste que rompió la planificación inicial del manager.

Dentro del clubhouse, la reacción fue firme, pero también comprensiva. Vinnie Pasquantino, primera base del equipo, explicó que lo primero fue asegurarse de que Jensen estuviera bien.

Intentamos contactar a sus padres… lo primero era saber que estaba bien”, reveló, destacando que la preocupación inicial fue más humana que deportiva.

Sin embargo, también dejó claro que este tipo de situaciones no pueden repetirse en el máximo nivel.

Hay cosas que no pueden suceder, y ésta es una de ellas”, sentenció Pasquantino, subrayando que el aprendizaje es obligatorio en una liga donde los detalles marcan diferencias.

El propio compañero cerró con un mensaje que mezcla apoyo y exigencia:

Aprenderá de esto, crecerá… nadie está enojado, pero son errores que no te puedes permitir”, incluso sugiriendo entre risas que quizá Jensen debería comprarse otro despertador.

El episodio deja una lección clara dentro de un entorno altamente competitivo: en las Grandes Ligas, no sólo se compite con talento, sino también con disciplina, preparación y responsabilidad. Para Carter Jensen, este error puede ser un tropiezo momentáneo… o el inicio de un aprendizaje que defina su futuro.