Game Tester: La realidad técnica y física detrás del "trabajo soñado"

Lejos de la fantasía de vivir jugando, el control de calidad en videojuegos (QA) enfrenta desafíos de salud, presión técnica y estigmas de género que persisten en la industria.

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Ser Game Tester puede parecer el trabajo soñado, pero requiere un desgaste físico y emocional que no todos podrían soportar.Gemini

"Te pagan por jugar". Es la frase que persigue a cualquier profesional del control de calidad en videojuegos (Game Testers). Sin embargo, Fara, tester profesional con cinco años de experiencia en estudios internacionales como Amber, describe una realidad laboral que dista mucho de una tarde de ocio frente a la consola.

Para Fara, el trabajo requiere un cambio de mentalidad radical: dejar de ser un jugador para convertirse en un analista técnico. "A un tester no le pagan por jugar. Hay momentos donde sí es divertido, pero por lo regular te tienes que apegar a estándares rigurosos", explica. Su pantalla no muestra solo el videojuego, sino una superposición de métricas y datos de rendimiento que deben ser monitoreados en tiempo real.

La salud en juego: cuando jugar deja de ser divertido

La romantización del puesto a menudo oculta los riesgos de salud laboral. La repetición de tareas —como chocar intencionalmente un personaje miles de veces para encontrar fallos— cobra factura.

Fara relata jornadas probando Realidad Virtual (VR) donde debía "meter la cabeza" en paredes digitales para revisar colisiones, lo que le provocaba severos casos de motion sickness (mareo por movimiento). "Terminaba con los ojos rojos, llorosos y bien mareada... veías el cielo y el infierno al mismo tiempo", recuerda.

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Ser Game Tester puede ser desgastante física y emocionalmente.Gemini

Además del desgaste físico, existe la presión del llamado Crunch: periodos de trabajo intensivo antes de un lanzamiento. Al ser el último filtro de calidad, los testers reciben la carga acumulada de todos los departamentos (arte, programación, diseño).

Si de cada departamento te llegan 20 tickets, al final tienes 100 cosas que checar tú solo", explica Fara. Esta presión, sumada a la monotonía, lleva a muchos al burnout (agotamiento), provocando que algunos profesionales "ya no quieran tocar los videojuegos" en su tiempo libre, perdiendo así el hobby que los llevó a la profesión.

Un perfil profesional necesario

A pesar de los mitos y las dificultades, la industria en México sigue madurando. Lo que diferencia a un profesional, según Fara, es la capacidad de comunicación y la "atención al detalle" para traducir un error visual en un reporte técnico que los ingenieros puedan solucionar.

Si amas los juegos tanto, sí lo recomiendo. Pero es importante que se centren en que es un trabajo: tienes horarios, jefes y responsabilidad", concluye.

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Para ser Game Tester se requiere un perfil profesional, no solo saber jugar.Gemini

El reto de ser mujer en la industria del gaming

A la exigencia técnica se suma una barrera social. Aunque la presencia femenina en el desarrollo de videojuegos ha crecido, Milner reconoce que el machismo sigue siendo un obstáculo tangible.

Sigue siendo un reto y un poco difícil. De repente llegan personas que no tienen la visión de que las mujeres deberían estar ahí trabajando", señala la tester. Fara detalla que, a menudo, las mujeres en el sector deben esforzarse el doble para validar su posición profesional frente a sus colegas varones.

"Tienes que demostrar que sí eres apta, que eres capaz y profesional. Que no nada más estás ahí por la cuota de género o porque les faltaban mujeres", afirma. A pesar de encontrarse con "personas hostiles", Milner destaca que cada vez más mujeres se animan a dar el paso, abriendo camino en roles técnicos donde antes eran invisibles.

RLO