¿Qué provoca un sangrado de nariz frecuente? Estas son las principales causas, según la ciencia
El sangrado nasal suele ser provocado por la sequedad ambiental o irritaciones leves, y debe detenerse presionando la nariz mientras se inclina la cabeza hacia adelante.

El sangrado de nariz afecta a niños y adultos por igual. Esta hemorragia suele ocurrir en el plexo de Kiesselbach, una red de vasos sanguíneos situada en el tabique que reacciona ante cualquier cambio ambiental.
Aunque la escena parezca alarmante, la mayoría de los episodios no representan preocupaciones graves. Todo sucede cuando las membranas se irritan, convirtiendo un momento cotidiano en una incomodidad que debe resolverse.

¿Qué podría causar el sangrado de nariz con frecuencia?
El aire seco es el principal responsable de este problema. Los ambientes con poca humedad resecan las membranas nasales y forman costras que se agrietan con el menor roce, lo que provoca goteos constantes.
Los hábitos diarios también influyen de forma negativa. La manipulación digital y el uso desmedido de aerosoles para las alergias debilitan la mucosa, restando resistencia a los diminutos capilares locales.
Si se utilizan medicamentos para descongestionar, es necesario tener precaución. Su abuso deshidrata el tejido interno y facilita que cualquier fricción rompa los vasos nasales, iniciando un flujo difícil de ignorar.
La estructura de la nariz influye en la frecuencia de estos incidentes. El aire que entra de forma turbulenta golpea las paredes internas, desgastando la protección natural que posee el organismo.
Estas son algunas causas que provocan el sangrado nasal, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), MedlinePlus y la Cleveland Clinic:
- Aire seco: La falta de humedad ambiental agrieta la delicada piel interna.
- Alergias: Los estornudos y el frotamiento constante irritan toda la zona.
- Medicamentos: El uso de aspirinas o anticoagulantes facilita el flujo libre de la sangre.
- Traumatismos: Golpes leves o sonarse con mucha fuerza dañan los vasos delgados.

¿Hay alguna enfermedad tras el sangrado de nariz?
A veces el cuerpo envía señales complejas. La presión arterial alta no causa el daño de forma directa, pero prolonga el episodio. Por otro lado, los trastornos de coagulación transforman incidentes leves en crisis.
Existen problemas silenciosos, como la enfermedad de von Willebrand, que dificultan que la sangre se detenga. Estos casos requieren atención médica para manejar los episodios que ocurren sin aviso previo.
Un tabique desviado modifica el flujo del aire al respirar. Esto seca un lado de la nariz de forma excesiva, volviéndolo propenso a sangrar repetidamente ante cualquier cambio de temperatura.
Incluso el crecimiento de pólipos o pequeños bultos internos puede originar el goteo. Aunque son poco comunes, estos tejidos sangran con facilidad cuando la presión del aire aumenta durante la respiración.
Estas son algunas condiciones que causan el sangrado nasal, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Advance Research in Medical & Health Science:
- Hipertensión: Endurece los vasos nasales y los vuelve mucho más frágiles.
- Trastornos genéticos: Problemas en la estructura de los vasos que los tornan muy delicados.

¿Cómo detener el sangrado de forma correcta?
Es necesario olvidar el mito de echar la cabeza hacia atrás. Esa costumbre provoca que se trague sangre, lo que irrita el estómago y causa náuseas o vómitos. La gravedad es la mejor aliada para mantener las vías libres.
Resulta importante sentarse derecho e inclinarse hacia adelante con calma. La paciencia es fundamental: se debe presionar la parte blanda sin soltar para revisar. Interrumpir la presión rompe el coágulo que se está formando.
Mantener el agarre firme durante diez minutos seguidos es indispensable. Si se suelta antes de tiempo, la presión acumulada volverá a abrir el paso de la sangre, obligando a comenzar el proceso desde cero.
Recomendaciones de MedlinePlus sobre qué hacer ante una hemorragia nasal:
- Presión firme: Pellizcar las alas nasales contra el tabique por diez minutos.
- Hielo local: El frío en el puente de la nariz ayuda a contraer los vasos sanguíneos rápidamente.
- Posición adecuada: Mantener la cabeza siempre elevada sobre el nivel del corazón.

¿Cuándo es necesario buscar ayuda profesional?
Si tras veinte minutos de presión constante el sangrado continúa, es momento de acudir a urgencias. Se podría requerir un taponamiento profesional o una cauterización para sellar el vaso dañado.
Para evitar que esto se repita, es posible hidratar la nariz. Un poco de gel salino o el uso de un humidificador en la habitación fortalece las defensas naturales de la mucosa contra el clima seco.
La mayoría de los sangrados son solo un aviso de que la nariz necesita humedad y un trato suave. Generalmente, no son señales de alarma grave y permiten continuar con la jornada con total tranquilidad.
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