"Bienvenidos al envejecimiento": Esto le pasa al metabolismo a los 30 años; así puedes cuidarlo
A los 30 años disminuye la producción de glutatión y la eficiencia de las células, lo que facilita la inflamación y la acumulación de grasa visceral

Al cumplir 30 años, un interruptor invisible se activa y cambia el funcionamiento interno. "Bienvenidos al envejecimiento", bromea el doctor Hugo Palafox, experto en metabolismo humano, al describir este punto biológico donde el desarrollo se detiene.
Aunque te sientas joven, a nivel celular "empiezan las primeras señales de algunos problemas que antes no se manifestaban", advierte el especialista en conversación con Excélsior. Ya no se trata solo de estética; es un momento crítico donde tu cuerpo deja el piloto automático y tu edad metabólica puede empezar aumentar.

¿Cómo cambia el metabolismo al cumplir 30 años?
Al cumplir 30 años, el desarrollo biológico se detiene. A nivel celular, "empiezan las primeras señales de emergencia", advierte el experto. Existe una caída en la producción de glutatión, vital para que la central de energía de las células (mitocondria) pueda defender al organismo del estrés.
"Esa función que tienen que hacer no ocurre sin la producción de energía", detalla Palafox. Al caer el glutatión, el sistema inmune pierde capacidad para eliminar células sospechosas y riesgos.
Un estudio publicado en la revista Medicine confirma que a los 30 años, las personas en una ventana crítica. Si bien el colapso metabólico es evidente a los 40, los procesos inflamatorios y la oxidación de las grasas comienzan a gestarse silenciosamente en esta década previa
Las células se oxidan más rápido de lo que pueden repararse, creando una vulnerabilidad invisible. "Hay personas que notan que su metabolismo se hace lento", añade el experto sobre este proceso inflamatorio.

Señales de alerta que indican problemas de salud metabólica a los 30 años
Palafox es contundente: "El cansancio crónico ya no es normal". Despertar agotado tras dormir ocho horas es una bandera roja de que las células están bajo un estrés que no logran gestionar.
Otra alarma es la fragilidad. "Esta gripe que no se va, se va y luego regresa", alerta el doctor. Son señales de un sistema inmune debilitado que puede permitir diagnósticos serios en el futuro.
Presta atención a estas señales de alerta que identifica el experto y un estudio publicado en Nutrients:
- Fatiga persistente: Despertar sin energía indica que la mitocondria falla por falta de antioxidantes.
- Perfil lipídico: Aumento silencioso de colesterol y triglicéridos, el inicio de riesgo cardíaco.
- Inflamación celular: Incremento de ácidos grasos que contribuyen a la inflamación en tus plaquetas sanguíneas.
- Edad biológica alta: Pruebas que muestran un desgaste corporal superior a tus años cronológicos.

¿Por qué es más fácil acumular grasa a esta edad?
"Haciendo lo mismo y comiendo lo mismo, estoy engordando", es la queja común. Palafox explica que, ante el cambio en el metabolismo, el cuerpo no procesa la energía con eficiencia y la envía a depósitos.
"Mi metabolismo está lento por la oxidación de las células", asegura el experto. El cuerpo incapaz de usar la energía para funciones básicas, comienza una acumulación de grasa, elevando el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
Así es como la grasa logra ganar terreno a los 30 años:
- Fallo energético: La célula oxidada no quema calorías y las desvía a depósitos grasos abdominales.
- Adiposidad central: La grasa migra hacia el tronco y vísceras.
- Declive muscular: Menos masa magra reduce el gasto calórico diario, facilitando el sobrepeso.
- Resistencia insulínica: El exceso de grasa visceral bloquea la correcta función de la insulina.

¿En qué cuidados a la salud hay que enfocarse a los 30 años?
La solución es la nutrición inmunológica. Palafox recomienda seguir una buena alimentación rica en fibras y vitaminas para que el cuerpo produzca su glutatión. "Dale recursos a tu cuerpo" para que pueda combatir la oxidación y recuperar vida.
"Escucha a tu cuerpo", insiste el doctor. La suplementación es una "ayuda tremenda", pero debe ir acompañada de actividad física regular y una dieta mediterránea rica en verduras y grasas saludables para reducir la edad biológica.
La constancia lo es todo. "Se trata de construir un momento de vida", dice Palafox. Evitar azúcares y gestionar el descanso son las claves para revertir el reloj y sentirse mejor que a los veinte.
Al cuidar el motor interno desde los 30 años, se garantiza que la madurez sea una etapa de plenitud. Escuchar al cuerpo y darle recursos necesarios permite que el metabolismo trabaje siempre a favor de la salud.
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