Los mil y un frentes…

Este fin de semana, dirigentes de partidos políticos hablaron en voz alta de aquello que piensan será el mejor escenario para 2018. Primero fue Acción Nacional. Gustavo Madero regresa al escena político liderando lo que llaman “mesas de diálogo” con los aspirantes ...

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

Este fin de semana, dirigentes de partidos políticos hablaron en voz alta de aquello que piensan será el mejor escenario para 2018. Primero fue Acción Nacional. Gustavo Madero regresa al escena político liderando lo que llaman “mesas de diálogo” con los aspirantes presidenciales. El expresidente nacional del blanquiazul dijo que será algo así como “abrir el abanico”, las posibilidades, pues, coquetear con la idea de que no hay aún definición sobre quién será su abanderado o abanderada en la elección presidencial y de que puede ser cualquiera. Y cuidadosos han sido en usar la palabra “alianza”, y es que su Frente Amplio, no es, dicen, otra cosa que una plataforma para evaluar cuál es la mejor vía para ganar la elección, con ellos en primera fila, por supuesto.

En la otra esquina, la del PRD, Alejandra Barrales anuncia que ellos formarán un Frente Amplio Opositor. Aunque sin el contento de todas las corrientes perredistas (Dolores Padierna, René Bejarano y compañía), la presidenta del sol azteca dijo que evaluarán todas las opciones. Muy echados pa’delante andan luego de la elección, pues hasta Juan Zepeda, su excandidato mexiquense, ya se ve como un posible candidato; habrá que ver qué piensa Miguel Ángel Mancera de ello.

Lo curioso es que tanto en el PAN como en el PRD, todos se anuncian abiertos a los partidos de oposición: el tema es que no todos a todos y entonces sí, el dilema de acción colectiva para ponerse de acuerdo puede dar al traste con la idea de aliarse para las próximas elecciones presidenciales. Ambos dicen formarse con la intención de sacar al PRI de Los Pinos. Madero decía ayer que incluso podrían sentarse a platicar con Morena, porque aunque no coinciden en las formas, sí lo hacen en los fines. PRD sigue pensando que AMLO aceptará su invitación para pensar una reconciliación. Aunque estos dos frentes se anuncian curiosos: porque los panistas esperan ser los que lideren un frente, los perredistas también y ni hablar de López Obrador, que ni de chiste se aliaría con nadie que no fuera él mismo.

El frente de sus sueños, una alianza Thalía (amarillo-azul, como le llamo), en donde cada uno sea la figura principal. Y algunos perredistas dicen que sin el PAN . Y algunos panistas que ni de chiste con el PRD. Total que a ver cómo se logran poner de acuerdo. Pero si quieren jugar, tendrán que hacerlo: la elección del 2018 será tan “pro o antiPeje” como “pro o antiPRI” y en esa polarización, los ganadores pueden ser los panistas y los perredistas si logran unir fuerzas y presentar una plataforma común congruente con lo que el hartazgo ciudadano pide casi con

desesperación. Pero se rezagarán si cada panista y cada perredista pone sus mil y un peros a la formalización de dicha alianza.

Morena ya rechazó cualquier posibilidad de coalición porque AMLO ya se ve triunfador, aunque eso es en parte porque es el único aspirante con la candidatura segura. Y porque quiere abaratar tanto como sea posible la declinación del PRD en el último tramo (no le sirvió de mucho la amarga experiencia en Edomex).

Lo cierto es que el proceso electoral de 2018 sí puede dar un inesperado giro dependiendo de lo que resuelvan ahí, en esos frentes anunciados por el PAN y el PRD. Y aún sin saber cuál de estas ideas de “frente opositor” se consolidará, lo cierto es que puede ser la jugada más inteligente de una desacreditada y disminuida oposición en ambos partidos, frente a un indignado electorado que de plano no está encontrando “ni a quién irle” para el próximo proceso electoral. Aunque se niegan a usar la palabra “alianza”, esto pinta para que sea eso, y en unos meses podamos ver una candidatura conjunta, que haga de la elección de 2018 sea de tercios. Una unión así, sería el frente de los sueños de algunos... y de la pesadilla para otros. Pero puede convertirse en la única vuelta de tuerca que pueda despresurizar un poco el clima de polarización que hay (y que no hará si no extremarse en los próximos meses) en éste, nuestro amado país.

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