Primero por unos, luego por otros…

Víctor Beltri

Víctor Beltri

Nadando entre tiburones

“México no es piñata de nadie”, aseguró la presidenta Sheinbaum, una vez más, en el acto público convocado para defender las políticas públicas de lo que su grupo ideológico denomina como Cuarta Transformación Nacional. “Por eso llamo la atención del pueblo de México”, continuó en un discurso que se encendía por instantes. El futuro próximo de la relación bilateral se definía en esos momentos.

“Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no”, prosiguió, preparando el terreno para lo que quería anunciar. “Cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que sólo les corresponden a los mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”, enfatizó, alzando la voz. “Porque es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas”, apuntó con dedicatoria implícita. “Porque primero vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, advirtió entre los aplausos de sus seguidores. 

Sabíamos que había miedo, pero no que fuera tanto. Algo parece saberse, algo parece esperarse de un momento a otro. Los cambios en el gabinete, el distanciamiento de los últimos días con figuras nocivas a la imagen del movimiento. La llamada Ley Monreal, en contra de la injerencia política extranjera, aprobada al vapor en días recientes; la propia concentración del día de ayer, por cuya premura en la convocatoria no se arriesgaron a que fuera realizada en el Zócalo capitalino. El discurso de la Presidenta, conforme se desarrollaba, parecía más una respuesta ante la amenaza directa de un gobierno extranjero que el informe de gestión de una mandataria que cumplía dos años en el poder, ofreciendo resultados satisfactorios. “La historia de México sabe dónde conduce ese camino”, insistió. “Las intervenciones nunca han dejado justicia y bienestar para los pueblos. Por ello, no debemos irnos con la finta…”. La pregunta, ante las evidencias, se convierte en algo ineludible. ¿A qué, en pocas palabras, le tiene tanto miedo el gobierno federal? 

Primero vienen por unos, luego por otros. En realidad, están yendo por los mismos. La tal oficinita, a la que se refiere con desdén la Presidenta en cada oportunidad, no es sino la que logró la convicción de Nicolás Maduro tras una operación quirúrgica en Caracas cuyos detalles siguen sin revelarse. Las políticas de Trump pueden parecer erráticas en algunos temas, pero sin duda son claras en cuanto a lo que se refiere al llamado “Socialismo del siglo XXI”, en tanto no se adapten a sus intereses. El dictador venezolano cayó, mientras su par de Cuba espera su turno junto al de Nicaragua; la debacle de Rodríguez Zapatero puede considerarse parte de lo mismo, en las circunstancias actuales, y la relación de los EE. UU. con los gobiernos que le son afines en la región se afianzan alrededor de lo que Trump ha denominado como Escudo de las Américas. Sólo falta uno, sin embargo: López Obrador pudo haberse ido a La Chingada, but Donald Trump seems to be willing to send him to hell. 

México no es piñata de nadie, pero su gobierno en funciones muy probablemente lo será durante algunos años. El proceso en contra del general Mérida —antiguo secretario de Seguridad con Rocha Moya— comienza el día de hoy, en aquella oficinita de marras, y a partir de este momento podemos esperar cualquier cosa. Las relaciones, los contactos, las operaciones; la complicidad, los negocios, la colusión con las autoridades. “Todos los negocios jugosos de corrupción en este país llevan el visto bueno del presidente”, afirmaba Andrés Manuel López Obrador cuando se sentía el mandamás de este país. “Todos los negocios corrupción llevan el visto bueno del presidente”, es lo que considera en estos momentos Donald Trump, a resultas de lo que está haciendo la tal oficinita. Primero por unos, luego por otros…